Dani Martín se coloca en medio de una terraza, con el cielo de fondo, para charlar con Publimetro. ¿La excusa? Su regreso a México para celebrar 25 años de carrera. El cantante español pasará febrero en el país, un mes que no solo marca su vuelta tras la pandemia que detuvo al mundo, sino también un momento especial a nivel personal: su cumpleaños.
Entusiasmado por lo que se viene y por la respuesta inmediata de sus seguidores ante la venta de boletos, el intérprete se muestra relajado para compartir el momento que atraviesa y lo que presentará en su próxima visita a Ciudad de México y Guadalajara. Estos shows apuntan a reunir lo mejor de su trayectoria: los grandes éxitos, los lanzamientos más recientes y la fuerza de un legado que celebra más de dos décadas en la música.
Tras arrancar su gira con una serie de conciertos en España —diez shows completamente sold out en tiempo récord en el Movistar Arena de Madrid, ante más de 180 mil personas—, Dani Martín continúa con la gira 25 P*T*S AÑOS por otros países, con México como uno de los destinos clave.
No habías regresado después de la pandemia, así que esta vuelta tiene otro peso emocional. ¿Qué emociones afloran al saber que vuelves a México?
— Las emociones es que la vida se paró, que no nos dejó que pudiéramos ir a México, teníamos un concierto en el Metropólitan, veníamos de llenar otro hacía poco tiempo y bueno, pues así de caprichoso es el azar. Y ahora nos da la oportunidad de ir a celebrar 25 años de carrera, creo que es un buen momento para el reencuentro con México y bueno, pues la verdad que el recibimiento ha sido increíble con la venta de boletos. En el primer día vendimos la mitad del aforo en el Metropólitan y bueno, todo va muy bien, con muchas ganas de volver a tocar canciones que empezaron a escuchar en México de El Canto del Loco y las mías en solitario, así que lo recibo como un regalo y con muchas ganas de llegar también”.
Con 25 años de trayectoria, cuando miras atrás, ¿en qué momento sentiste que realmente empezó tu historia como Dani Martín?
— Pues la verdad que yo no soy una persona de mirar mucho para atrás y aquello que viene de atrás ya se ha instalado en el presente, que son las canciones. Para mí las canciones que hice con El Canto hace 25 años forman parte de mi repertorio, son mías, es mi proyecto. El Canto del Loco es algo que nació de mi corazón, que yo me inventé y que a día de hoy sigue vivo en mi persona. Creo que lo más bonito es que en este presente que estoy viviendo están sucediendo, sorpresivamente, las cosas más increíbles de mi carrera. Hemos hecho 10 sold out en el arranque de gira en Madrid, en el Movistar Arena, más de 180 mil personas en 10 noches. Luego tenemos México, que es lo siguiente: Ciudad de México el 27 y 28 de febrero, Guadalajara en el Festival PortAmérica, y después todos sold out en España hasta octubre. Luego vendrá una gira por Norteamérica y por toda Latinoamérica, y deseando que esto de México vaya muy bien para poder regresar en esas fechas otra vez.
¿Cómo está hoy tu romance con México?
— Nos dejamos de ver un rato, pero los lazos siguen ahí. Esos son los mejores romances, en los que te das un ratito y luego te vuelves a encontrar porque te reencuentras con muchas más ganas. Yo en España lo practico también: a veces estoy tres años, casi cuatro veranos, sin subirme a un escenario, y cuando anunciamos la salida de los boletos la sorpresa es increíble. La gente te espera con muchas más ansias.
Cómo será esta visita con diferencias claras entre su concierto en solitario y su presentación en formato festival.
— Cuando se celebra algo hay que sacar lo que la gente quiere escuchar y lo mejor de uno. Vamos a hacer un recorrido desde Zapatillas, Peter Pan, La madre de José, Volverá, Besos, La suerte de mi vida, Contigo —que hicimos con Natalia Lafourcade—, y también canciones de mi etapa en solitario como Cero, Que bonita la vida, Emocional o El último día de nuestras vidas.
Aquí en España ha sido una fiesta de dos horas sin parar. Es un concierto que se hace corto, que te transporta a lugares donde has sido feliz, donde hay recuerdos y una magia muy especial. Espero que en México suceda lo mismo.
Se acerca tu cumpleaños el 19 de febrero. ¿En qué etapa personal llegas a este nuevo año?
— Pues mira, físicamente y cerebralmente en la mejor de mi vida. Me siento encima del escenario cantando como nunca, muy entrenado, muy bien. Creo que con la calma pero a la vez con la potencia de haber vivido todo lo que he vivido, agarrando todo con humildad, con respeto y con muchas ganas. Todo lo que está pasando es inesperado y a la vez un regalo. Voy a cumplir 49 años personales. Empecé con 23 cuando salió mi primer disco y es increíble cómo pasa el tiempo. Espero poder celebrar con 75 años mis 50 años encima de un escenario.
¿Qué te ayuda a desconectarte del personaje público y mantener el equilibrio?
— He aprendido que si en la balanza no hay trabajo y vida real, hay desequilibrio. No se puede estar todos los años de gira ni haciendo discos. De vez en cuando hay que parar, escucharte, viajar, estar con la gente que quieres y salir del personaje. Aunque sinceramente creo que cuando haces las cosas con el corazón, cada vez hay menos personaje y más verdad encima del escenario. No hay que agarrarse a esa droga que es el aplauso. Hay que separarse de él para echarlo de menos y entender que también hay otros aplausos en la vida: una comida con amigos, una charla, un viaje, regalar algo a alguien que quieres. Eso también es igual de importante”.
La música en castellano vive un gran momento a nivel global. ¿Cómo lo ves tú desde tu experiencia?
— Felicidad. Nunca he creído que la música en castellano tuviera problemas para atravesar fronteras. Juan Gabriel, Vicente Fernández, Serrat, Sabina, Héroes del Silencio… siempre ha sido así. Creo que la música en castellano vive un momento maravilloso, pero también lo ha vivido siempre. Lo que se hace con el corazón atraviesa idiomas. No me imagino una ranchera de Vicente Fernández en inglés. La verdad está en el idioma original. Me alegra ver a gente como Carin León, Soda Stereo, Zoé, Natalia Lafourcade. Natalia toca en Japón porque su lenguaje es la música y eso atraviesa cualquier frontera.
Conciertos en México
Ciudad de México: 27 febrero, Teatro Metropólitan
Guadalajara: 28 de febrero, Festival PortAmérica Latitudes
