¡El mundo mágico está en llamas! La escritora multimillonaria J.K. Rowling se encuentra en medio de una tormenta mediática sin precedentes tras revelarse que el nombre del fallecido financista y depredador sexual, Jeffrey Epstein, aparece en registros relacionados con su obra teatral en Broadway.
La noticia ha caído como un balde de agua fría sobre los fanáticos, quienes no pueden creer que el círculo de Epstein intentara infiltrarse en el universo de Harry Potter.
J.K. Rowling explota ante los ‘archivos Epstein’ y niega invitación al estreno de Harry Potter"
La polémica se incendió en redes sociales tras la difusión de los llamados “archivos Epstein” por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, una serie de documentos que suman alrededor de tres millones de páginas. Según estos archivos, existió una invitación para el estreno de la obra Harry Potter and the Cursed Child en abril de 2018, fecha en la que Epstein ya figuraba en el registro de ofensores sexuales desde hacía una década.
Rowling, visiblemente indignada, respondió con furia a través de X: “Esto es más que ridículo. Ni yo ni nadie de mi equipo jamás conocimos, nos comunicamos o invitamos a Jeffrey Epstein a nada”. ¿Cómo llegó entonces el monstruo a la lista? La investigación apunta a la publicista neoyorquina Peggy Siegal, quien habría movido hilos para conseguir acceso a un “amigo muy importante” a través de los productores, ocultando presuntamente la identidad del invitado.
El momento más tenso ocurrió en la puerta del teatro, donde Epstein fue humillado al negársele la entrada tras ser detenido por el personal. Al día siguiente, el propio magnate envió un correo a Siegal admitiendo el fracaso: “No pude entrar. No es gran cosa, pero pensé que debías saberlo”. Aunque la vinculación de la autora parece ser tangencial, la sombra de Epstein sigue acechando a las figuras más poderosas del mundo. ¡La batalla por limpiar su nombre apenas comienza!
