La imagen de familia perfecta se ha hecho añicos. Imelda Tuñón ha roto el silencio y sus declaraciones han caído como una bomba atómica sobre la memoria de Julián Figueroa y la reputación de Maribel Guardia.
Lo que parecía una historia de amor y luto es, en realidad, un relato de terror, adicciones y abusos que nadie imaginaba.
Imelda Tuñón asegura que Julián Figueroa la golpeaba, cuando consumía sustancias
melda reveló que Julián no era el ángel que todos creían. Según sus palabras, el cantante sufría de fuertes adicciones a sustancias que lo sumergían en estados de paranoia extrema, llegando a pasar cuatro días sin dormir buscando “hombres sombra” en los armarios. Pero el horror escaló a lo físico: Imelda denunció haber sido víctima de violencia, relatando cómo Julián la golpeó en la cara en plena calle y cómo, en una crisis, tuvo que rociarlo con spray para rescatar a su hijo de sus brazos.
La villanía no termina ahí. La viuda arremetió contra Marco Chacón, tildándolo de “asqueroso” y “bajo” por filtrar videos íntimos del teléfono de Julián para chantajearla y ensuciar su nombre. Además, lo acusa de retener la herencia del niño, asegurando que Marco ha vendido propiedades y se ha quedado con el dinero sin pagar la manutención de José Julián en casi tres años.
¿Y qué hay de Maribel Guardia? Imelda asegura que la actriz sabía del maltrato pero decidió no creerle, pidiéndole incluso que “no lo provocara”. Ahora, la guerra es legal; Imelda afirma que, a pesar de lo que dice ante las cámaras, Maribel sigue luchando por la custodia del menor mediante “mensajes de trampa”. ¡La Dinastía Figueroa arde en medio de traiciones y secretos inconfesables!
