Bad Bunny llega al Super Bowl en uno de los momentos más intensos y significativos de su carrera. Sin adelantar detalles de su presentación y lejos de la pose triunfalista, el artista habló desde la gratitud, el cansancio, la emoción y la conciencia de representar algo más grande que él mismo: una cultura, una historia y una comunidad.
Bad Bunny ofreció una conferencia de prensa y desde el arranque, el artista dejó claro que atraviesa un momento de emociones encontradas.
“Buenos días a todos. Bueno… Para ser honesto, no sé cómo me siento. Hay mucho, ¿sabes? He estado diciendo que todavía estoy en medio de mi tour”. Aún con la intensidad de los últimos meses encima, recordó que apenas la semana pasada estuvo en los Grammy. “Sí, sí, ganador de la Grammy tres veces, ganador del álbum del año, Bad Bunny. Todo eso significa que he estado trabajando en este show”.

La palabra que más repitió fue agradecimiento. “La sensación más grande ha sido ser agradecido. Me siento muy agradecido. Y aunque de momento me puedan ver serio o algo, es como que… Me siento feliz. Pero solo estoy procesando y tomando un día a la vez”. Para él, este momento no se trata solo de éxito personal. “Me siento más emocionado por las personas que por mí. Por mi familia, por mis amigos. Por las personas que sé que siempre me han creído… la cultura”.
Lejos de una preparación obsesiva, Bad Bunny explicó que ha intentado mantener las cosas simples.
“He intentado hacerlo fácil. Me he levantado, me he desayunado, he tomado mi café. He intentado no pensar demasiado. La noche pasada no pude dormir porque estaba pensando, pero quiero pensar que es solo treinta minutos haciendo algo que me encanta”. Para él, la clave es disfrutar: “Estoy intentando disfrutarlo y sé que van a divertirse toda la equipa, toda la gente”.
El vínculo entre deporte y música también apareció como una constante en su vida. Aunque admite que no es un gran atleta, su pasión viene de casa.
“Vengo de Puerto Rico. Hay una gran cultura de deporte allí. El béisbol, el boxeo, el básquetbol… crecí mirando deportes, jugando deportes, muy mal, pero sí me encanta el deporte”. Para él, esa combinación tiene algo especial: “El deporte con la música es donde realmente me siento apasionado”.
Al hablar de su álbum más personal, el artista fue contundente. “Ese álbum me enseña mucho. Es una de las cosas más especiales que he hecho”. Aclaró que nunca buscó premios ni escenarios gigantes. “No estaba buscando el álbum del año, ni los Grammys, ni performar en el show de la semifinal de la Copa del Mundo. Solo estaba buscando conectarme con mis orígenes, con mi gente, conmigo mismo”. Esa honestidad, dijo, cambió todo. “El mundo realmente me quiere, así que debería irme también a darme un poco de amor”.

Esa conexión con la identidad se convirtió en una lección de vida. “Siempre tienes que estar orgulloso de quién eres y sentirte cómodo siendo tú mismo… Yo sé de dónde vengo, pero también sé de dónde puedo ir”. Por eso, aseguró, ese álbum lo acompañará siempre.
Sobre su impacto global, Bad Bunny reconoció que cada paso ha sido un nuevo nivel. “Desde que dejé mi primer álbum, ha sido como un progreso, como una lección, y ha sido una hermosa y dura carrera”. Recordó cómo Un Verano Sin Ti abrió la puerta al mundo. “Estoy haciendo el álbum para el mundo, así que haz lo mejor. Y lo hicimos”.
Invitados especiales
Cuando surgió la inevitable pregunta sobre invitados especiales, el artista se mantuvo firme en no revelar nada. “¿Sabes algo que no voy a decirte? No sé por qué te preguntas eso”. Sin embargo, amplió la idea de compañía: “Creo que voy a tener muchos invitados. Van a ser mi familia, mis amigos, o toda la comunidad latina alrededor del mundo que me apoya”. Para él, el respaldo trasciende fronteras. “Hay mucha gente que me ama alrededor del mundo… el mundo va a estar feliz este domingo. Y van a bailar”.
Sobre lo que se verá en el escenario, volvió a esquivar los spoilers. “Quiero que la gente se divierta. Va a haber un enorme party… No quiero dar ningún spoiler”. Su invitación es clara: “No tienen ni que aprender español. Es mejor si aprenden a bailar… no hay mejor danza que la que viene del corazón”.

Dedica mensaje a su mamá
En un momento más íntimo, al hablar de quién creyó en él antes de la fama, no dudó. “Tengo que decir mi mamá. Ella creía en mí como persona, como humano”. Esa confianza, dijo, fue clave. “No porque crea que soy un buen artista, sino porque crea que soy una buena persona. Y eso me siente mejor que nada más”.
Al final, dejó claro que no se imagina haciendo otra cosa. “Es lo único que siempre quise… me encanta esto. Esta es mi pasión”.
Antes de despedirse, al notar la presencia de mexicanos en la sala, lanzó un grito que selló el momento: “¡Viva México, cabrones!”.
