Además del espectáculo de medio tiempo, el Super Bowl con Bad Bunny también se vive desde el himno y las interpretaciones que marcan el arranque del juego. Este domingo, Charlie Puth, Coco Jones y Brandi Carlile serán los encargados de ponerle voz a tres canciones cargadas de historia y simbolismo: el Himno Nacional de Estados Unidos, Lift Every Voice and Sing y America the Beautiful.
Durante un encuentro con medios, los tres artistas compartieron cómo se están preparando para uno de los escenarios más imponentes del mundo y lo que representa, a nivel personal y emocional, cantar ante millones de personas.

Para Charlie Puth, quien interpretará el himno nacional, la preparación ha sido casi obsesiva y profundamente técnica.
“Creo que la mejor manera para mí, específicamente, para aproximarme, y quizás me acuerdan a algún punto, es todo para mí. Siempre escucho mi propia música en mi cabeza, y luego lo separo y lo hago un producto para mantener. Así que he estado reversando esto en mi cabeza por meses, si eso tiene sentido”, explicó.
El cantante también habló sin rodeos sobre el reto vocal que implica el himno.
“Definitivamente echo el sentimiento de los nervios, obviamente, esta es una canción muy difícil musicalmente para cantar… podría ser la canción más difícil para cantar, para performar, en términos de rango y lo requerido y el poder requerido al máximo rango”. Aun así, subrayó que su objetivo no es exagerar la interpretación: “Creo que es importante no cantarlo demasiado”.
Su preparación, confesó, ha sido tan cotidiana como honesta: “Mucho cantar en el baño, mucho cantar solo en el coche. Sabes, el reverb en el baño no es lo mismo que el reverb en el estadio, ¿verdad?… Es como 2 segundos contra 20, me estoy diciendo”. Al final, lo que desea provocar es claro: “Quiero que se sientan inspirados. Quiero que todos sepan que la música es una cosa tan increíble y puede cambiar la vida de tantas personas… Nunca he conocido a alguien que no amara la música”.
Para Coco Jones, quien interpretará Lift Every Voice and Sing, la clave está en la autenticidad y en entender el peso histórico de la canción.
“Creo que solo ser auténtico. Siento que con Lift Every Voice hay tanta esperanza y tenacidad con las que me relaciono, y todo el mundo lo hace en sus propios viajes”, compartió. “Realmente escuchar las letras, realmente sentarme y sentir lo que significan para mí, y luego, naturalmente, reaccionar a eso”.
La cantante habló también del nervio inevitable, pero lo resignificó como un honor.
“Definitivamente, algunos nervios… y creo que he sido elegido, así que merezco el momento, merezco la oportunidad, y hablar positivamente para que no pienses en la presión, pienses en el honor que es”. Para ella, esta actuación representa un punto culminante: “Creo que esto es la cima de la cima… es uno de los eventos más vistos de todo el tiempo. Es difícil competir”.
Jones profundizó en el significado cultural de la canción y en el lugar desde el que la canta.
“Algo que me gusta hacer para entender la gravedad de lo que estoy haciendo y lo que represento es mirar la historia de cómo Lift Every Voice and Sing incluso llegó a su fin de la poesía a la canción y se convirtió en un estaple para nuestra cultura”. Y añadió una de las reflexiones más potentes del encuentro: “Soy solo el vaso que es capaz de representar lo que significa esto a la cultura… pensando sobre mi abuela y mis antepasados y las mujeres que vinieron antes de mí… Soy solo un vaso para ello”.
En tanto, Brandi Carlile, encargada de America the Beautiful, habló desde la calma que da la experiencia. “Una de las cosas que me gusta de estar en mis 40, en contra de cuando me daban oportunidades cuando era joven, es que me desasociaba de la presión… ahora tengo ese superpoder”. Para ella, cantar en el Super Bowl es un acto de presencia plena: “No quieres irte, quieres estar ahí”.
Su acercamiento a la canción parte del respeto absoluto por su historia. “Primero de todo, me encargo de que alguien vaya y encuentre la versión completa de America the Beautiful, la letra, escrita por esta brillante mujer, Catherine Lee Bates”. Carlile ve la canción como algo más profundo que un himno: “Es más de una oración que de una broma. Esta es una canción sobre un país hermoso… un trabajo en progreso. Y la canción cree que podemos llegar allí, y yo creo que podemos llegar allí”.
Para la cantante, el Super Bowl es un momento de enorme responsabilidad colectiva. “Esto es cosa pesada. Estos son días grandes. Y estamos recibiendo un gran honor aquí. Lo que hacemos con ello importa”. Un mensaje que resume el espíritu con el que los tres artistas llegarán al escenario: conscientes del peso histórico, del reto artístico y del privilegio de cantar en uno de los eventos más vistos del planeta.
