Bianca Censori rompió finalmente el silencio sobre los inicios de su vínculo con Kanye West, ofreciendo detalles que aclaran la cronología de su romance frente a las persistentes dudas sobre una posible infidelidad hacia Kim Kardashian.
En una entrevista exclusiva concedida a la revista Vanity Fair y difundida por el portal TMZ, la arquitecta australiana precisó que el contacto con el rapero comenzó mientras él todavía se encontraba legalmente casado.
De acuerdo con las declaraciones de Censori, el primer acercamiento ocurrió cuando West la reclutó para integrarse a su marca, Yeezy, como jefa de arquitectura.
La profesional afirma que la chispa romántica surgió casi de forma simultánea al momento en que Kim Kardashian solicitó formalmente el divorcio en febrero de 2021. Censori enfatiza que el desarrollo de su relación no respondió a un asunto escandaloso, sino a una transición natural derivada de la convivencia laboral.

Cercanía profesional y visiones compartidas
La arquitecta describe que las largas jornadas de trabajo en los proyectos de infraestructura de Yeezy, sumadas a llamadas constantes y un tiempo ininterrumpido de colaboración, transformaron la dinámica profesional en una personal: “Fue una simple proximidad”, explica Censori, quien además señala que ambos comparten personalidades muy similares, lo que facilitó el entendimiento mutuo más allá del ámbito corporativo.
Autonomía sobre su imagen pública
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista aborda las críticas sobre el estilo visual de Censori, frecuentemente asociado a atuendos minimalistas o desnudos que generan titulares globales. La arquitecta desmiente categóricamente las versiones que sugieren que Kanye West controla su imagen o “tira de los hilos” de su vestimenta.

Asegura que estas apariciones son decisiones propias y forman parte de su visión artística personal, reivindicando su autonomía creativa dentro del romance.
Con estas declaraciones, Censori busca cerrar el capítulo de los rumores que la señalaban como la causa directa de la ruptura matrimonial del rapero. Al situar el inicio del romance en el mismo periodo de la separación legal, la arquitecta establece una línea temporal que intenta alejar la narrativa de la traición, enfocándola en un proceso de cambio personal y profesional.
