La escena musical mexicana recibe una propuesta que combina paciencia, introspección y un cambio de paradigma en la creación independiente. Juan Manuel Torreblanca, reconocido por su capacidad para entrelazar la vulnerabilidad con el rigor técnico, presentó los detalles de su proyecto más reciente en una entrevista con Publimetro.
El material, titulado “Protocolo de Caídas”, representa el resultado de siete años de trabajo meticuloso, un proceso que inició mucho antes de la emergencia sanitaria global y que encontró su momento definitivo de salida en este periodo.
Este nuevo álbum se despliega bajo una estructura narrativa poco convencional, dividida en tres actos que aparecerán de forma escalonada durante las diversas estaciones del año.
El primer acto de esta obra, ya se encuentra disponible para el público y establece las bases conceptuales de lo que el artista define como un recorrido por las caídas emocionales y humanas.
La planeación para los meses restantes de 2026 contempla que la segunda parte de la obra surja durante la transición entre la primavera y el verano, mientras que el cierre definitivo de la trilogía ocurrirá en el otoño.
Esta estrategia de lanzamientos fragmentados busca que el oyente habite cada canción como un capítulo de una historia continua, permitiendo una digestión más profunda de la música en una era dominada por el consumo inmediato.
Dentro de las colaboraciones más destacadas de este primer EP, figura el trabajo conjunto con Leonel García en la composición de la pieza “Quiero que seas tú”.
Torreblanca calificó la experiencia como asombrosa, describiendo a García como una figura de autoridad en el pop nacional con un instinto sumamente refinado para aterrizar ideas melódicas.
Según relató el músico, la creación de dicho tema resultó sorprendentemente ágil, logrando concretar la letra y la música en una sesión de apenas media hora en la casa de García.
Esta canción forma parte del Lado A del disco, el cual se distingue por una sonoridad pop, luminosa y directa, mientras que el Lado B se adentra en territorios más reflexivos, densos y alternativos con temas como “Cuánta voz”.
Un punto de inflexión fundamental en la carrera de Torreblanca fue el impacto masivo de su tema “Roma”, pieza que obtuvo una exposición internacional sin precedentes gracias a su uso en campañas publicitarias de una importante compañía de telecomunicaciones.
Durante la charla, el artista recordó cómo esa colaboración le brindó la libertad económica necesaria para mantener su independencia creativa a lo largo de los años. No obstante, esa misma fama trajo consigo retos complejos.
El músico confesó que, en los inicios de dicha campaña, sentía nerviosismo al escuchar su propia canción como tono de llamada predeterminado en espacios públicos como el Metrobús o salas de cine.
Incluso, experimentó impulsos de pedir perdón a los desconocidos cuando el sonido interrumpía una película, asumiendo una responsabilidad visceral por el ruido ambiente.
La transición entre el éxito de “Roma” y su actualidad creativa implicó una lucha interna contra el perfeccionismo. Torreblanca atribuye su exigencia técnica a su formación temprana en el piano clásico, disciplina que demanda una ejecución impecable.
Sin embargo, para “Protocolo de Caídas”, el cantautor decidió soltar esas ataduras. En lugar de buscar la perfección matemática, el objetivo consistió en capturar la autenticidad de una “fotografía instantánea” que refleje quién fue durante los últimos siete años y quién es en el presente.
Al retomar las grabaciones, notó que a algunas canciones no les faltaban elementos, sino que les sobraban arreglos; optó entonces por “barrer la casa” y dejar espacios para que la música pudiera respirar con mayor libertad.
En cuanto a los planes que se extienden hacia el futuro cercano, la conversación abordó el panorama de 2026, año en que México tendrá una actividad social y cultural intensa debido a la justa mundialista de futbol.
Torreblanca admitió que, aunque no posee una habilidad natural para capitalizar coyunturas de mercado o tendencias masivas, visualiza ese periodo como una etapa de energía inspiradora.
Su enfoque principal radica en consolidar la música que liberará este año para que sirva de cimiento sólido en los años venideros. Además, anticipó que los próximos actos del disco incluyen sorpresas y elementos sonoros inéditos en su trayectoria, los cuales calificó como “raros” y emocionantes.
El análisis de la industria también ocupó un espacio relevante en sus reflexiones. El ganador del Grammy Latino contrastó la realidad actual de las plataformas digitales con sus inicios en redes como MySpace.
Señaló que la relación actual con las redes sociales muestra signos de deterioro, pues las métricas y los números de seguidores no siempre guardan una relación representativa con el impacto real de la música o la interacción genuina con el público. Según su visión, un artista puede contar con miles de seguidores y recibir una atención mínima, lo cual genera una percepción distorsionada del éxito.
