Como nunca, se confirma que futbol y espectáculo es una fórmula ganadora, pues el Super Bowl LX no solo dejó una victoria contundente de los Seattle Seahawks por 29-13 sobre los New England Patriots, sino que también marcó un momento histórico de la mano de la comunidad hispana en Estados Unidos.
Y las cifras lo confirman, al alcanzar un promedio de 124.9 millones de espectadores o rating y un pico histórico de 137.8 millones de televidentes en NBC, Peacock, Telemundo y plataformas digitales.
Esto implica que el partido se convirtió en el segundo programa más visto de todos los tiempos en Estados Unidos y el más exitoso en la historia de NBCUniversal.
Pero detrás de estos números colosales hay un dato que resuena con fuerza para millones de hispanos, esto es el crecimiento sin precedentes de la audiencia en español y el impacto cultural global impulsado por artistas como Bad Bunny, quien protagonizó el espectáculo de medio tiempo más consumido en redes sociales en la historia de la NFL.
Super Bowl en spanglish
En el caso de la transmisión en español de Telemundo, se estableció un hito, al promediar 3.3 millones de espectadores, convirtiéndose en el Super Bowl más visto en español en la historia de Estados Unidos.
Sobre todo porque durante el espectáculo de medio tiempo, la audiencia alcanzó 4.8 millones, reflejando el enorme interés de la comunidad hispana por un evento que cada vez se siente más cercano a su identidad cultural.
Este crecimiento confirma que los latinos no solo consumen el futbol americano, sino que se han convertido en un motor clave para su expansión mediática y comercial.
La fuerte presencia de audiencia joven y multicultural demuestra que el Super Bowl ya no es solo un espectáculo estadounidense tradicional, sino un fenómeno global que abraza nuevas voces y culturas.
Bad Bunny y el orgullo latino
En medio de la polémica, el show de medio tiempo protagonizado por la superestrella global Bad Bunny fue uno de los momentos más emotivos del evento, de hecho muy pocas personas recuerdan el marcador o jugadas específicas respecto al espectáculo musical.
En las primeras 24 horas, el espectáculo generó más de cuatro mil millones de visualizaciones sociales, un aumento del 137% respecto a ediciones anteriores y el mayor consumo digital en la historia de la NFL.
Más del 55% de las visualizaciones provinieron de mercados internacionales, lo que confirma la capacidad de los artistas latinos para conectar con audiencias globales.
Clips virales del espectáculo se convirtieron en los contenidos más vistos de la liga en redes sociales, alcanzando cientos de millones de reproducciones y consolidando el impacto cultural del talento hispano.
Y tras su actuación, Bad Bunny dominó las plataformas musicales, sus canciones multiplicaron reproducciones hasta siete veces y su álbum se posicionó en listas de 155 países, con el número uno en 46 de ellos, incluyendo México, Colombia y España.
Lo mismo pasó con algunos de los artistas que acudieron como invitados al espectáculo.
Fenómeno cultural
El éxito del Super Bowl LX también reflejó cambios en el consumo mediático, Peacock registró el mejor día de su historia, mientras que la cobertura posterior de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán alcanzó 42 millones de espectadores, beneficiándose del impulso del evento deportivo.
Esto confirma que el crecimiento de la audiencia en español y la presencia de artistas latinos en escenarios globales representan más que cifras récord, simbolizan visibilidad, orgullo cultural y un lugar cada vez más influyente dentro del entretenimiento y el deporte.
