El zodiaco chino es uno de los sistemas de cronología más antiguos y fascinantes de la cultura oriental. A diferencia del horóscopo occidental, que se basa en el movimiento del sol a través de las constelaciones cada mes, el sistema chino asigna un animal a cada año en un ciclo que se repite cada doce años. Esta tradición, arraigada en milenios de historia, ofrece una perspectiva sobre la personalidad y el destino basada en el año de nacimiento.
El origen de los doce animales
La leyenda cuenta que Buda convocó a todos los animales del reino para reunirse con él el día de Año Nuevo. Según el mito, solo doce animales acudieron al llamado, y en reconocimiento a su lealtad, Buda decidió nombrar un año en honor a cada uno de ellos, respetando estrictamente el orden de llegada.

El ciclo comienza con la Rata, seguida por el Buey, Tigre, Conejo, Dragón, Serpiente, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro y finaliza con el Cerdo.
Cada uno de estos seres aporta rasgos específicos a quienes nacen bajo su regencia. Por ejemplo, el Dragón simboliza poder y fuerza, mientras que el Perro representa lealtad y el Conejo benevolencia.

¿Cómo identificar su signo?
El animal correspondiente depende directamente del año de nacimiento. Actualmente, se encuentra bajo la influencia de la Serpiente, un signo asociado con la astucia y la elegancia.
No obstante, el calendario lunar marca una transición importante próximamente. El Año Nuevo Chino 2026, que comenzará el 17 de febrero de dicho año, estará representado por el Caballo.
Las personas pertenecientes al signo del Caballo (nacidas en 1966, 1978, 1990, 2002, 2014 o 2026) suelen describirse como individuos optimistas, aventureros y con un gran gusto por viajar.

El inicio de este nuevo ciclo lunar se determina por la segunda luna nueva tras el solsticio de invierno, momento en el que comienzan las festividades que duran quince días, culminando con la luna llena.
Significado y rasgos de personalidad
La influencia del animal del zodiaco define características fundamentales en los individuos. Mientras que el Gallo destaca por ser meticuloso y eficiente, el Mono es conocido por su ingenio y diversión. Por otro lado, la Cabra prefiere el contacto con la naturaleza y la tranquilidad, y el Tigre se distingue por su energía pasional.
Comprender el horóscopo chino permite a muchas personas conectar con una visión espiritual del tiempo, donde cada año ofrece una oportunidad para trabajar en las virtudes del animal regente.
