A unos días de que se cumpla el primer aniversario luctuoso de Daniel Bisogno, su nombre vuelve a colocarse en tendencia. En medio de las diferencias públicas que se han comentado durante el último año entre Pati Chapoy y Alejandro Bisogno, también emerge la historia de conductor que vuelve a tocar fibras sensibles.
En una reciente entrevista para el podcast ‘Gente bien parada’, conducido por Ernesto Hernández, ex asistente de Pati Chapoy, Alex Bisogno abrió su corazón y habló como pocas veces sobre los miedos más íntimos de su hermano. Ese lado vulnerable que pocas personas conocieron del querido y polémico ‘Muñe’.
El miedo más grande de Daniel Bisogno
Aunque frente a las cámaras Daniel se mostró durante años fuerte, sarcástico y seguro, puertas adentro la historia era distinta. De acuerdo con Alex B, el conductor vivió con un temor constante: la soledad.
“Daniel era una persona que no le gustaba sentirse solo. Le tenía mucho miedo a la soledad, por eso tenía muchas veces parejas equivocadas, por miedo a estar solo. Cayó muchas veces con personas con las que no debía”, dijo Alex B.
Ese temor se intensificó en los últimos años, cuando su estado de salud comenzó a deteriorarse. Alex recordó que durante su enfermedad, Daniel tenía un profundo miedo a morir solo, lo que marcó la dinámica familiar.
“Y enfermo tenía mucho miedo de morir sólo, entonces no le gustaba que lo dejaramos, íbamos a visitarlo todos los días pero ya eran las 12 de la noche y nos decía: ‘no se vayan quédense un rato más’, hasta que mi hermana y yo decidimos dejarlo todo para irnos a vivir con él para cuidarlo y acompañarlo. Mi hermana adoptó el modo materno, lo cuidaba, lo masajeaba. Mi hermana se volvió la mamá de la familia y yo el que resolvía todo”, dijo Alex B.
Ante esta situación, la familia tomó la decisión de mudarse con él. Más allá del tratamiento médico, Daniel necesitaba compañía. Ese respaldo fue determinante: “Eso le ayudó bastante a Daniel cuando enfermó, saber que no estaba solo”.
El trasplante y el temor a la muerte
Otro momento clave fue el trasplante de hígado al que se sometió el conductor. De acuerdo con Alejandro, fue un proceso complejo pero necesario. El procedimiento resultó exitoso y Daniel fue dado de alta tres días después.
En ese contexto surgieron versiones en algunos medios que aseguraban que no se cuidaba tras la cirugía. Sin embargo, su hermano desmintió esas afirmaciones y explicó que, por recomendación médica, retomó paulatinamente su rutina: “Daniel tenía pánico de morir, Daniel se cuidaba muchísimo”.
