El operativo que derivó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dejó una estela de violencia y también un rastro de preguntas sobre su vida íntima. Entre los detalles que más llamaron la atención está el contenido del refugio ubicado en Tapalpa Country Club, en Jalisco: un altar con imágenes religiosas y una carta con un fragmento del Salmo 91.
De acuerdo con el recorrido publicado por Milenio, dentro de la vivienda se encuentra un altar con imágenes de San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe. En el mismo espacio, el medio reportó la presencia de una carta fechada que incluía una línea del Salmo 91: “Dígale al Señor: mi amparo, mi refugio, mi Dios, en quien yo pongo mi confianza”.
Los santos que aparecen en el altar de ‘El Mencho’
Más allá del impacto mediático que generó el hallazgo del altar en la propiedad atribuida a Nemesio Oseguera Cervantes, la presencia de un altar con estos santos remite a símbolos profundamente arraigados en la religiosidad popular mexicana. Cada figura tiene un significado particular dentro del imaginario católico:
- San Judas Tadeo
Es uno de los santos más populares en México. Es conocido como el “santo de las causas difíciles o desesperadas”. Quienes le tienen devoción suelen acudir a él en momentos de crisis económica, problemas legales, enfermedades o situaciones que parecen no tener salida.
- Virgen de Guadalupe
Es el símbolo religioso más importante de México y un referente identitario nacional.
Se le atribuyen significados como protección maternal, consuelo, intercesión ante Dios y unidad nacional. Tener una imagen de la Virgen en un altar suele representar búsqueda de amparo y protección espiritual, más que una petición específica.
- San Charbel
San Charbel es conocido por su asociación con milagros y sanaciones, especialmente relacionadas con enfermedades graves. Su imagen aparece frecuentemente en hogares donde hay preocupación por enfermedades o situaciones médicas delicadas.
- Salmo 91
El Salmo 91 es uno de los textos bíblicos más utilizados como oración de protección. Muchas personas lo llevan escrito en papel, lo colocan en casas o negocios, o lo guardan en la cartera como símbolo de resguardo espiritual.

