En un momento de expansión y reafirmación artística, Ángela Leiva atraviesa una de las etapas más vibrantes de su carrera. Con una trayectoria que supera los quince años y una voz capaz de transitar de la vulnerabilidad a la potencia en cuestión de versos, la cantante argentina consolida su proyección internacional y fortalece su vínculo con la música mexicana.
Ese contexto enmarca el lanzamiento de ‘Qué me vas a dar’, una reinterpretación de un clásico popularizado por Jenni Rivera, que en esta nueva versión adquiere una lectura contemporánea y un matiz distintivo. La colaboración con Carolina Ross refuerza el diálogo entre dos voces femeninas con fuerte presencia en la música regional mexicana. El lanzamiento, además, coincide con un momento de visibilidad clave para ambas artistas, nominadas a Premios Lo Nuestro 2026.
Ángela Leiva inició su carrera tras darse a conocer en un certamen televisivo y, desde entonces, construyó un recorrido sostenido que la consolidó como una de las voces femeninas más reconocibles de la escena argentina. Su interpretación intensa y su capacidad para transitar distintos géneros le permitieron renovar su repertorio sin perder identidad.
En este marco, Publimetro conversó con Ángela Leiva sobre el proceso creativo detrás de ‘Qué me vas a dar’, el desafío de revisitar un tema emblemático desde una mirada propia, el trabajo junto a Carolina Ross y el momento profesional que atraviesa, entre la expansión en la industria musical y la gestación de su próximo material de estudio.

Un homenaje con historia propia
La decisión de interpretar ‘Qué me vas a dar’ no fue azarosa. Ángela Leiva venía sintiendo, desde hacía tiempo, la necesidad de rendir tributo a una figura femenina con la que se pudiera identificar. “Tenía muchas ganas de homenajear a una artista femenina”, explica. La idea tomó forma después de consultar a sus seguidores en redes sociales; entre los nombres que más se repetían apareció el de Jenni Rivera.
La elección terminó de cerrarse por una razón íntima: nunca había cantado una canción suya ni le había dedicado un homenaje directo. Pero, además, Leiva reconoce que con Rivera se siente “muy identificada, no solo por lo artístico, sino también por su historia de vida”. Habla de los logros conseguidos a fuerza de trabajo, de todo lo que costó alcanzarlos y de una resiliencia que comparten. “Creo que compartimos gran parte de la historia ambas”, sostiene, antes de subrayar que el repertorio de la artista es “increíble” y que la lírica de este tema en particular fue determinante para elegirlo.
Una cumbia mariachi junto a Carolina Ross
Desde el inicio tuvo claro que no quería hacer esta versión sola. Si se trataba de un homenaje a una figura que conquistó al público mexicano, necesitaba una voz local que dialogara con la suya. Así convocó a Carolina Ross, a quien define como una artista con “una carrera muy linda, muy fresca”, cuya impronta encajaba perfecto con la idea del proyecto. La respuesta fue inmediata: “Encajó perfecto en la idea”.
El mayor reto era encontrar un equilibrio entre el respeto por la versión original y la identidad propia. “Es muy fácil caer en la imitación cuando uno hace un cover”, admite Leiva. Con el acompañamiento del productor Ulises Lozano, trabajaron para hallar un punto intermedio que no borrara la esencia del clásico pero que tampoco se limitara a reproducirlo. El resultado fue una “cumbia mariachi”, una fusión que mezcla el pulso tropical con la fuerza de la tradición mexicana. De hecho, pese a la cantidad de versiones existentes, es la primera vez que la canción se lleva al terreno de la cumbia.
Para la cantante, el recibimiento del público mexicano confirma que el camino fue el correcto. “Cuando las cosas se hacen con amor y con respeto, tienen un buen resultado y la gente lo ve”, afirma.
Un karaoke latino y una nueva etapa
El espíritu popular del proyecto se traslada también al videoclip, cuya idea original fue de la propia Leiva. Ambientado en un bar de karaoke, el video recupera esa escena tan reconocible en Latinoamérica: la de alguien que se anima a cantar un clásico que todos saben de memoria. Aunque no pudieron filmar juntas —ella grabó en Buenos Aires y Ross en México—, el montaje final logra transmitir complicidad y una atmósfera divertida, cercana. “Se entiende que estamos a distancia, pero quedó muy lindo”, dice, reivindicando ese aire festivo que conecta con la cultura latina.
‘Qué me vas a dar’ funciona además como antesala de un nuevo álbum que comenzó a grabar en México. Leiva adelanta que uno de los primeros sencillos verá la luz en los próximos meses y que el disco tendrá un espíritu claro: enviar un mensaje de amor al público. Después de 17 años cantándole al desamor y al despecho, siente que su propia historia le enseñó la importancia del amor propio, la autovaloración y el respeto hacia uno mismo. “Se puede sufrir por amor, pero nadie muere de amor”, resume, marcando el tono conceptual del proyecto.
México, reconocimiento y fortaleza
Su presente incluye también momentos de validación internacional. Su primera participación en Premios Lo Nuestro fue, según cuenta, una experiencia “súper interesante”: la alfombra roja, el intercambio con artistas que admira, la posibilidad de presentar un premio y, sobre todo, la nominación como Artista Femenina del Año en Música Mexicana. “La nominación ya es un premio para mí”, reconoce, dimensionando lo que implica ese reconocimiento en esta etapa de expansión.
México ocupa un lugar central en su recorrido. “La música mexicana fue siempre inspiración para mí y lo seguirá siendo”, afirma, destacando la calidez del público y un vínculo que siente más cercano de lo que muchos imaginan.
Sobre el escenario, su objetivo es claro: que cada concierto sea una experiencia compartida, una excusa para reunirse en familia o con amigos. Quiere que la gente “ría, baile, llore”, que viva un momento que permanezca más allá del show.
En lo personal, esta nueva etapa le permitió descubrir su propia fortaleza. Reconoce que atravesó momentos “duros” en lo personal y profesional, pero que logró levantarse una y otra vez. “La artista es la que ves hoy, pero también está la persona”, reflexiona. Todo lo vivido, asegura, la convirtió en quien es y en la artista que hoy elige dejar un mensaje positivo, mostrar vulnerabilidad y salir de la zona de confort para conquistar nuevos horizontes.
