México no sale del asombro tras la fastuosa fiesta de XV años celebrada en Tabasco el pasado fin de semana, un evento que medios locales estiman costó al menos 45 millones de pesos.
Con la conducción de Galilea Montijo y presentaciones privadas de estrellas de talla mundial como Belinda y J Balvin, el festejo parecía un sueño de hadas, pero para las autoridades fiscales es una realidad de evasión y cuentas sin pagar.
¿45 millones para Belinda pero cero para el SAT? El escandaloso fraude fiscal tras el fiestón de Tabasco
El millonario “fantasma” que le debe al SAT Detrás de tanto brillo y opulencia se encuentra el empresario petrolero Juan Carlos Guerrero Rojas, quien hoy está en el ojo del huracán no solo por su derroche, sino por una deuda fiscal que supera los 3.6 millones de pesos. De acuerdo con documentos de la Secretaría de Finanzas de Tabasco, una de sus empresas, Estación de Servicio Vía Corta S.A. de C.V., omitió declarar la venta de más de siete millones de litros de combustible durante el año 2013, según publicó el periódico ‘El Universal’.
¿Dónde está el dinero? El truco de la insolvencia Lo más indignante del caso es que Guerrero fue designado como responsable solidario de la deuda porque su compañía simplemente “no tiene nada” para pagar. La autoridad fiscal reveló que no encontró que la empresa contara con propiedades, vehículos ni cuentas bancarias a su nombre para saldar el adeudo. Peor aún, cuando intentaron notificar al empresario en su domicilio fiscal registrado, los vecinos aseguraron que el lugar lleva años abandonado.
17 empresas y ni un peso para impuestos. A pesar de participar en al menos 17 sociedades mercantiles y tener contratos millonarios con Pemex, no existe registro público de que Guerrero haya pagado la deuda acumulada, la cual incluye multas y recargos por omitir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Mientras figuras como Adrián Marcelo ironizan sobre la “Austeridad Republicana” del evento, el público se pregunta: ¿cómo es posible gastar 40 millones en una noche mientras se le debe al Estado?. La indignación crece y la justicia parece estar, una vez más, en lista de espera.
