Tras la tormenta llegó la calma. Luego de que en días recientes se encendiera la conversación por la supuesta prohibición de playeras de futbol en el Auditorio Telmex para el concierto de Los Fabulosos Cadillacs, el ambiente se mantuvo mucho más relajado de lo esperado. Fueron pocos los asistentes que llegaron portando camisetas de equipos; apenas se alcanzaron a ver algunas de Argentina, Barcelona y Boca Juniors, sin que se registrara incidente alguno.


A las 21:22 de la noche, las luces se apagaron y la expectativa se transformó en euforia. Como jóvenes y no tan jóvenes que nunca abandonaron el espíritu rebelde, los músicos de Los Fabulosos Cadillacs saltaron al escenario junto a Vicentico, marcando el inicio de una noche cargada de historia.
El juego de luces iluminó las butacas, conectando con el público desde los primeros acordes de El León, en un diálogo inmediato entre banda y audiencia. No faltó la imagen de Gerardo Rotblat, recordando que incluso en la distancia, su esencia sigue siendo parte del grupo.

Durante el show, Vicentico y Flavio —cuando compartieron escena— dejaron ver su complicidad y humor, pero sobre todo su ausencia de ego: figuras consolidadas que parecen seguir tocando por pura diversión. Esa energía fue correspondida por un público diverso: adolescentes, padres y hasta abuelos llenaron el recinto, confirmando el alcance generacional de la banda.
El concierto avanzó con un setlist dominado por éxitos, donde cada canción era coreada como un himno. La experiencia también tuvo un matiz familiar: los hijos de los integrantes se hicieron presentes, al igual que los hijos de quienes alguna vez vivieron su juventud con los Cadillacs. Ya no eran grupos de amigos únicamente; ahora eran familias completas disfrutando de la música desde otra perspectiva, pero con la misma intensidad.


Hubo incluso un momento técnico inesperado: la voz de Vicentico se perdió por algunos minutos, generando desconcierto, pero sin romper la conexión con el público, que sostuvo la energía del concierto.
La recta final fue una explosión de nostalgia y ritmo. “Carnaval” y “Mal Bicho” encendieron aún más el ánimo antes del encore, donde clásicos como “Matador”, “Vasos Vacíos” y “Oh Oh” sellaron la noche entre saltos, baile y una comunión total.
Al final, la polémica quedó atrás. Lo que prevaleció fue la música, la memoria colectiva y la certeza de que Los Fabulosos Cadillacs siguen siendo un puente entre generaciones.
Setlist – Guadalajara
INTRO SRF ASTRAL
EL LEÓN
MI NOVIA
DEMASIADA PRESIÓN
CARMELA
EL GENIO
CJ (JAY)
CALAVERAS
CONDENADITOS
PADRE NUESTRO
V CENTENARIO
SACO AZUL
DESTINO DE PARIA
CARTAS FLORES (COCO)
SIGUIENDO LA LUNA
TE TIRARÉ
CARNAVAL
MAL BICHO
SATÁNICO
— Encore —
MATADOR
VASOS VACÍOS
OH OH



