La tensión en la Selección Mexicana ha llegado a su punto máximo, pero no precisamente por el planteamiento táctico.
A solo unas horas del trascendental duelo amistoso entre México y Portugal por la reinauguración del Estadio Banorte, el técnico nacional Javier ‘Vasco’ Aguirre se convirtió en tendencia por un motivo extradeportivo: un violento arranque de ira contra el personal de seguridad del Centro de Alto Rendimiento (CAR).
Javier Aguirre explota contra seguridad por dejar a su hijo en la calle
El escándalo estalló cuando comenzó a circular un video en redes sociales donde se aprecia al estratega salir a la puerta principal del recinto sumamente alterado. El motivo del conflicto fue que los cuerpos de seguridad, siguiendo los protocolos establecidos, le negaron la entrada a su hijo a las instalaciones, dejándolo prácticamente en la calle. Esta situación “alteró” de forma considerable a Aguirre, quien no dudó en confrontar a los empleados de manera directa y molesta frente a los presentes.
Aunque fuentes internas señalan que se trató de un “desafortunado malentendido” y que el técnico simplemente les llamó la atención de forma severa sin que la situación escalara a mayores, el video ha despertado duras críticas sobre el temperamento del líder del Tri. La controversia llega en el momento menos oportuno, justo cuando Aguirre inicia su “última danza” al frente del equipo, con el compromiso de entregarle la estafeta a Rafa Márquez al finalizar la próxima Copa del Mundo.
Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina y una marca de 15 victorias en su actual proceso, la afición se pregunta si estos arrebatos podrían afectar la concentración del equipo previo al debut contra Sudáfrica. Mientras México se prepara para enfrentar a potencias como Portugal, el foco mediático se ha desviado hacia este incidente personal que pone bajo la lupa la disciplina dentro del búnker nacional.
