Detrás de las dentaduras de diamantes y el jet privado de 9 millones de dólares, la vida de Hassan Emilio Kabande Laije, conocido mundialmente como Peso Pluma, parece estar desmoronándose en una espiral de excesos y paranoia.
Según revelaciones de fuentes cercanas, el máximo exponente de los corridos tumbados enfrenta una crisis de salud mental devastadora, marcada por delirios de persecución y ataques de ansiedad que han encendido las alarmas en su círculo más íntimo.
Delirios de persecución y miedo a morir: El infierno que vive Peso Pluma
La polémica estalló tras su reciente presentación en el Dinastía tour 2026 en Estados Unidos, donde su extraño comportamiento sobre el escenario, descrito por internautas como “zombie”, se volvió viral. Informantes aseguran que este estado es consecuencia de un consumo desmedido de alcohol y sustancias, lo que ha provocado que el cantante se aísle por temor a que su vida corra peligro. “Él cree que el alcohol le calma la ansiedad, pero toma sin medida”, reveló una fuente, añadiendo que el artista se niega a buscar ayuda profesional.
A pesar de su fortuna estimada en 20 millones de dólares, la paz mental parece ser el único lujo que Peso Pluma no puede costear. Su relación con Kenia Os también está bajo la lupa; aunque se dice que está profundamente enamorado, la inestabilidad emocional de Hassan y la supuesta naturaleza posesiva de la cantante han generado un entorno tóxico.
Pero lo más grave es la sombra de la justicia. De acuerdo con allegados y predicciones recientes, el tapatío podría estar en la mira de las autoridades estadounidenses y terminar en la cárcel. Con antecedentes de supuestos vínculos con la delincuencia y amenazas que lo han obligado a cancelar conciertos anteriormente, el miedo de Peso Pluma es constante. ¿Podrá la estrella detener su caída antes de que las adicciones o la ley pongan un punto final a su carrera?
