La televisión mexicana vive uno de sus momentos más tensos y polémicos. El periodista Gustavo Adolfo Infante atraviesa lo que muchos consideran su “peor momento” tras ser forzado a ofrecer una disculpa pública en el programa Sale el Sol.
Lo que comenzó como un violento reto a golpes contra Javier Ceriani terminó en una humillación nacional que ha puesto a temblar los cimientos de Grupo Imagen.
Grupo Imagen obliga a Gustavo Adolfo Infante a pedir perdón tras amenazas contra Ceriani
Según reveló el propio Ceriani, la cúpula de la televisora no toleró las amenazas de violencia física lanzadas por Infante, quien la semana pasada expresó su deseo de “madrearse” al presentador argentino. Aunque el conductor mexicano intentó disfrazar su mensaje ofreciendo disculpas a la audiencia y no mencionó directamente el nombre de su rival, el trasfondo es claro: fue una orden directa de los altos ejecutivos para frenar el desprestigio que Infante está acarreando a la empresa.
Pero el verdadero escándalo que podría sepultar su carrera es de índole legal. Los informes sugieren que Grupo Imagen le habría retirado el apoyo legal ante las nuevas demandas que enfrenta. El detonante sería un conflicto con la poderosa familia Chedraui, debido a un presunto problema de dinero que involucra al hijo del conductor. Esta situación tiene a los dueños de la cadena “asustadísimos”, ya que el litigio ensucia la imagen de la televisora y afecta a sus principales auspiciantes.
Javier Ceriani no tuvo piedad y calificó la situación de Infante como un “abismo imparable” marcado por la pérdida de olfato periodístico y ratings que no logran convencer al público. Incluso, le sugirió tomar un año sabático, advirtiendo que, si sale de Grupo Imagen, ni Televisa ni TV Azteca se arriesgarían a contratarlo por su historial de noticias falsas y conflictos legales.
¿Estamos ante la caída definitiva del que alguna vez fue el “rey de las exclusivas”? Todo indica que su castillo de naipes se está derrumbando.
