La inseguridad en los eventos masivos ha alcanzado un nuevo nivel de descaro. El pasado sábado 29 de marzo, lo que debía ser una noche de gloria para Raymix en el Festival del Petróleo en Venustiano Carranza, Puebla, terminó en una denuncia pública que ha encendido las redes sociales.
El “Rey de la Electrocumbia” reveló que, mientras él lo daba todo en el escenario del polideportivo Lázaro Cárdenas, delincuentes irrumpieron en su camerino para saquearlo.
Raymix denuncia humillante robo de sus tenis de 500 pesos
Lo más polémico del caso es la facilidad con la que se vulneró la zona privada del artista. Según el propio Raymix, el robo ocurrió justo cuando tanto el público como el personal de seguridad estaban completamente distraídos con el desarrollo del show. Entre los objetos sustraídos se encuentran una sudadera blanca y unos tenis de la marca Kalenji, los cuales el cantante señaló que tenían un valor no mayor a los 500 pesos, destacando lo absurdo y oportunista del hurto.
Sin embargo, el daño más grave no fue material para el cantante, sino económico para su staff. Raymix denunció que los ladrones se llevaron el dinero de los honorarios de uno de los proveedores que colabora en sus presentaciones, dejando a un trabajador sin su pago de la noche. “En 10 años de mi carrera nunca nos había pasado esto”, sentenció el intérprete de “Oye Mujer”, lamentando que su primera experiencia de este tipo ocurriera en un espacio que debería ser seguro.
A pesar de haber difundido fotografías de los artículos robados para exponer la situación, el artista agradeció el recibimiento de sus fans. No obstante, el escándalo queda en el aire: ¿Quién responde por la falta de seguridad en los camerinos de Puebla? Mientras Raymix intenta digerir el trago amargo, la polémica sobre la protección a los artistas en municipios del estado sigue creciendo.
