¡Se acabó la amistad! El legendario conductor Raúl de Molina ha desatado un verdadero terremoto en el mundo del espectáculo al exponer la supuesta “campaña” que Christian Nodal y su suegro, Pepe Aguilar, han emprendido contra el programa El Gordo y la Flaca.
Lo que parecía una relación de respeto mutuo se ha convertido en una guerra de declaraciones que pone en entredicho el agradecimiento de los artistas hacia los medios que impulsaron sus carreras.
Raúl de Molina explota contra Christian Nodal por olvidar quién lo apoyó al inicio
El desplante que encendió la mechaTodo estalló tras un reciente concierto en la República Dominicana, donde Nodal decidió ignorar olímpicamente al equipo de De Molina. Mientras el sonorense concedía entrevistas a “todo el mundo”, el acceso le fue negado al programa que lo ha apoyado desde sus inicios. El conductor no se quedó callado y cuestionó la actitud del cantante: “¿Qué se creen estos artistas?”, recordando que son los primeros en pedir publicidad cuando necesitan promocionar un nuevo disco.
¿Manipulado por los Aguilar? La controversia aumenta al sugerir que el cambio de actitud de Nodal coincide con su matrimonio con Ángela Aguilar. De Molina lamentó profundamente que el joven artista decidiera despedir a su fiel representante y publicista, Conchita Paz Oliva, quien se sacrificó años por su carrera. Según el presentador, alguien le habría ordenado a Nodal: “no hables más con el Gordo y la Flaca”.
La guerra fría con Pepe Aguilar Pero el conflicto es más profundo. De Molina reveló que el patriarca de la dinastía, Pepe Aguilar, solicitó explícitamente que el presentador no lo entrevistara en los Latin Grammys. Incluso, relató encuentros incómodos en restaurantes donde el intérprete evita saludarlo. Al parecer, el distanciamiento surgió porque el programa reporta la verdad sobre temas espinosos, incluyendo la relación de Nodal con Cazzu, madre de su hijo. ¿Es este el fin de la relación entre los Aguilar y la prensa más poderosa de Estados Unidos?
