Desde Madrid, Isabel Allende vuelve a poner en palabras su vida. A sus casi 84 años, la autora no solo presenta La palabra mágica. Una vida escrita, un texto íntimo sobre el oficio de escribir, sino que también se prepara para el estreno de la serie basada en La casa de los espíritus, una de las obras más influyentes de la literatura latinoamericana. Entre memorias, disciplina y reflexiones sobre el presente, Allende reafirma que la escritura sigue siendo el centro de todo.

“Yo no tengo más vida que esto. Esto es todo lo que hago. Me apasiona, ocupa todo mi tiempo y yo ya estoy en una edad en que no tengo que preocuparme de cuidar niños, de cuidar a mis padres, de hacer aseo, de tantas cosas que tenemos que hacer en la vida. Lo único que hago es escribir, jugar con mis perros, amar a mi marido y eso es todo. Una vida muy simple. Entonces, me sobran horas. No me podría jubilar porque creo que volvería loco a todos en mi familia. Les da terror cuando termino un libro”, señaló la escritora.
“No creo que yo hubiera podido realmente empezar a escribir antes. Además, la Casa de los Espíritus y la literatura nació del exilio, de la nostalgia, del deseo de recuperar lo perdido”
— Isabel Allende
El libro parte de su propia memoria: desde aquella carta escrita el 8 de enero de 1981 a su abuelo moribundo —germen de La casa de los espíritus— hasta su regreso a la escritura tras la muerte de su hija Paula. En ese camino, la autora también recuerda el miedo y la censura vividos en Chile tras el golpe militar, estableciendo un paralelismo con la actualidad.
“Bueno, eso lo que se está viviendo en cierta forma en los Estados Unidos, sin ninguna duda. Se están censurando de una manera u otra, muchas veces económicamente, lo que se enseña en las universidades, lo que se enseña en las clases, en los colegios. Están censurando la mitad de la historia de este país, todo lo que tenga que ver con raza, lo que tenga que ver con lucha de los trabajadores. Y algunos libros también están censurados. Los míos, bueno, solo en La casa de los espíritus, están censurados en varios estados. Lo que me parece un honor. Bueno, por algo los censuran, digo yo”, añadió.
En su nuevo libro, Allende insiste en que la disciplina es clave en cualquier proceso creativo, incluso por encima del talento.
“Mira, soy muy sana, para empezar. Siempre me ha sobrado energía, soy hiperactiva. Entonces, necesito estar ocupada. Y soy muy disciplinada, porque este es mi trabajo, este es mi vida. Entonces, empiezo todos mis libros el 8 de enero, y cada día, menos el domingo, yo me siento aquí desde temprano a escribir. Y eso tiene prioridad, nada más tiene prioridad. Y eso es lo que trato de decir en este libro, que si lo que tú quieres es escribir, o dedicarte a cualquier trabajo creativo, la inspiración y el talento están fantásticos, pero sin la disciplina no llegas a hacer nada. Y la disciplina me la metió mi abuelo cuando yo era muy chica y me ha servido en la vida tremendamente”.

También reflexiona sobre el miedo que implica enfrentarse a una historia y cómo superarlo.
“El propósito de este libro, y creo que lo digo al principio, ya ni me acuerdo porque la cabeza la tengo bien mala. Creo que digo que es quitarle el miedo a la gente. No solo el miedo a escribir, sino que el miedo a leer. La mayor parte de la gente joven hoy tiene miedo de la página porque están acostumbrados a la pantalla, lo quieren todo resumido, lo quieren todo visual. Entonces se pierde un poco el hábito y el amor por la lectura en la página. Porque nos da miedo. Un libro gordo da terror. Entonces perderle el miedo a esta cosa maravillosa que es que a uno le cuenten algo”.
En su universo creativo, la memoria y lo invisible conviven de manera natural.
“Yo me crié con la idea de que existen muchas dimensiones de la realidad. Que controlamos muy poco. Que el mundo es muy misterioso.Yo no veo fantasmas. No soy particularmente supersticiosa. Pero me rodeo de presencias. Esas presencias son de la gente que quiero que ya no está aquí. Por ejemplo, mi mamá y mi hija, que las tengo aquí encima de la mesa. Las tengo en el lavatorio donde me lavo los dientes todas las mañanas y en la noche. Las saludo en un ejercicio de memoria y de amor. Los tengo presentes, a todos ellos. A mi abuelo, al tío Ramón, a los perros que he tenido y que se han muerto. Todos esos son parte de mi realidad. Y los personajes que son inventados también tienen algo de alguien que he conocido”.
Sobre el origen de su obra más emblemática, Allende es clara: fue un acto casi instintivo.
“La casa de los espíritus la escribí sin saber lo que estaba haciendo. Eso fue realmente algo dictado, casi desde el más allá. No sé cómo pasó. Y nunca más he tenido esa inocencia para escribir, porque cuando escribí La casa de los espíritus no tenía idea de lo que era la industria del libro. Este mundo literario, es muy exigente y muy fregado en muchos aspectos, especialmente para una mujer en aquella época”, puntualizó.
A pesar de los años, la motivación sigue intacta: escribir solo aquello que le importa profundamente. “Si no me importara y no tuviera la ilusión, no lo podría escribir”.
La casa de los espíritus
En paralelo al lanzamiento del libro, la autora vive un nuevo momento con la adaptación televisiva de La casa de los espíritus, que llegará a Amazon Prime Video.
“En 1995 se hizo la película, y la película era, en aquella época, la gente no leía subtítulos. Tenía que ser en inglés para que fuera comercial. No tenía el sabor del latinoamericano del libro, pero era una buena película. Esto es muy diferente porque son ocho episodios, te permite contar la historia con calma, y además está hecha absolutamente latinoamericana, chileno, francamente. Entonces tengo una ilusión tremenda de que se entretenga y que le guste a la gente, y si es posible que atraiga a los jóvenes. Escribí La Casa de los Espíritus en 1982. Estábamos en plena dictadura en Chile. El golpe militar había ocurrido muchos años antes. El exilio había ocurrido muchos años antes. Yo necesité tiempo sin saberlo en aquel momento para elaborar todo esto, para poder verlo con la distancia y la ironía necesaria para una novela. Entonces, hoy yo no podría escribir una novela sobre Trump o sobre lo que está pasando en Estados Unidos”, finalizó.
¿Cuándo se estrena la serie La casa de los espíritus?
29 de abril se estrena en Prime Video.
