La farándula mexicana se ha visto sacudida por las recientes declaraciones de Zoraida Gómez, la recordada actriz de la telenovela ‘Rebelde’, quien decidió hablar por primera vez sobre la trágica muerte de su hermano Hixem Gómez.
En una íntima y desgarradora entrevista para el pódcast La Barra de Santiago, la hermana de Eleazar Gómez confesó que su hermano se quitó la vida a los 18 años tras luchar contra una fuerte depresión.
Zoraida Gómez revela el desgarrador momento en que encontró a su hermano sin vida
El fatídico día: una reunión familiar que terminó en pesadillaZoraida recordó que aquel día la familia se encontraba inusualmente reunida para asistir al estreno de una película de su hermano Jairo, titulada “Corazones rotos”. Al notar que Hixem no aparecía para irse con ellos, entraron a su habitación y descubrieron la tragedia que marcaría un antes y un después irreversible en la dinámica familiar. La actriz señaló que su hermano aprovechó ese momento de reunión para “irse a otro plano”.
¿Una decepción amorosa? La polémica resurge
La revelación ha reavivado una antigua polémica, pues en 2020 la fallecida Carmen Salinas afirmó en televisión que la madre de los Gómez le había confiado que Hixem sufría por el trato “raro” y los desaires de su novia. Zoraida, por su parte, enfatizó que en aquel entonces la familia carecía de información sobre la depresión, una enfermedad grave que no debe tomarse a la ligera.
Un golpe irreversible para la familia
“Mi mamá fue un antes y un después”, aseguró Zoraida, destacando que el suceso transformó la esencia alegre de su madre de manera permanente. Eleazar Gómez también ha descrito este episodio como algo “muy duro”, considerando a Hixem su “ángel de la guarda” desde que falleció cuando él solo tenía 15 años. Tras años de lidiar con la rabia y la incomprensión, Zoraida hoy acepta que “es de valientes seguir viviendo” y que no puede juzgar la decisión de su hermano. Este impactante testimonio sirve como un recordatorio urgente sobre la importancia de la salud mental y las heridas profundas que deja el suicidio en quienes sobreviven a la pérdida.
