Si hay algo más incómodo que encontrarte a tu ex bully en una reunión familiar… es descubrir que ahora será tu padrastro. Y si a eso le sumas decisiones impulsivas, chistes sin filtro y un dosis de caos emocional, el resultado es A toda madre, una comedia que no pide permiso, no se disculpa y, sobre todo, no le baja dos rayitas.
La cinta dirigida por Max del Río apuesta por un humor desfachatado que cruza generaciones: desde el stand-up más ácido hasta la comedia televisiva que marcó época. El resultado es una película que antes de llegar a salas ya carga con una clasificación C y con ello, una promesa clara: aquí no hay límites.
Max del Río es un joven director que está haciendo cosas distintas. Tras una carrera en el área de videoclips, asume el reto de dirigir A toda madre, una comedia con un lenguaje sucio y desfachatado que es protagonizada por Hugo El Cojo Feliz, Ricardo Pérez, Lourdes Echeverría, Jaro Hernández, Adal Ramones y Jesús Ochoa, la película apuesta por una mezcla entre standuperos y comediantes de la vieja guardia.

La historia arranca con una premisa tan absurda como provocadora: al enterarse que su madre va a casarse con Juan (Ricardo Pérez), el bully que lo molestaba en la escuela, Martín (El Cojo Feliz) decide hacer lo que cualquier hijo haría… sabotear la boda acostándose con la mamá de Juan.

“La cinta es una oportunidad que creamos nosotros mismos, de no esperarse a que nos buscaran. creo que me siento capaz igual que cualquiera de los otros de la cúpula ahí, de los comediantes blancos o así, creo que podemos hacerlo también”, señaló el standupero El Cojo Feliz.
<i>“Estamos todos en la misma canasta, todos somos comediantes y nuestro deber es aprender de todos”</i>
— Adal Ramones
Los protagonistas coincidieron en que levantar sus propios proyectos les permite contar historias desde su voz, incluso sabiendo que habrá críticas de los puristas del género.
“Algo que tiene en común los proyectos en cine es que siempre esa oportunidad la viene generando el mismo comediante. Creo que en el caso de Eugenio Derbez, en el caso de Adam Sandler, que son casos ya muy exitosos, que han producido muchas películas, casi siempre nace de, no me voy a esperar, lo tengo que hacer yo. Y yo recibí esa llamada por parte de El Cojo Feliz, en la que digo, a ver, ya voy por 15 años haciendo stand-up, ya me la creí. Cojo fue el que dijo, ya hay que dar ese paso, no hay que esperarnos a que nos den esta oportunidad. Nos pusimos a trabajar como niños grandes, y realizamos nuestro primer largo de comedia, y creo que no lo dudé ni medio segundo en decir, sí. Este fue un momento que requirió todavía de más valentía”, señaló Ricardo Pérez.

El crossover entre la comedia clásica y la visión de los standuperos se refleja en el lenguaje de A toda madre, con chistes que incomodan primero y hacen reír después.
“Tuvimos a Adal, que nos dio unas tomas gloriosas con un rockstar venido a menos. Recuerdo que yo tenía permiso especial para los martes poder desvelar y poder ver Otro rollo”, dijo Ricardo, a lo que Adal respondió: “los mal eduqué”.
“Entonces creo que fue genial poder confiar en esta trayectoria y este talento que por tantos años ha ido afinando desde la parte de comedia, creo que el que los actores serios nos aterrizaran, también tener a Lourdes en escena, luego a veces con escenas sumamente dramáticas, pues hay una hoja que también los que estamos diciendo estupideces, que sea un papalote que vuele, pero que todavía está atado a algo, y eso, los roles como el de Lourdes o incluso también con Jesús Ochoa, también pone un plan en el que dices, déjame aprendo de todo lo que está alrededor de mí, porque hay talento por todos lados, el mismo Hugo”, explicó Pérez.
<i>“Esperamos llamadas de Comedy Central, de donde fuera, hasta que no nos pusimos nosotros a producir nuestros propios programas, nuestros propios fierros, fue que nos volvimos más populares”</i>
— Ricardo Pérez
Adal Ramones, por su parte, entiende que la comedia también evoluciona y que hay que subirse a ese tren.
“Creo que es para todos, en cualquier lugar lo que esté para aprender, o sea, no podemos llegar a ciertos años en el escenario y decir, ya lo sé todo, entonces de repente me dan otros ritmos, otros tonos, pero al final de cuentas todos estamos en la misma canasta, que es hacer comedia, entonces realmente dices, pues sí, es otra generación, pero yo te aseguro que tú pones una película de Cantinflas ahorita y la vamos a disfrutar, porque hay comedia que trasciende, entonces tratamos de aprender todos de todos, estoy seguro que gente increíble, que ahorita está brillando bastante, alguien tan maestro como Eugenio Derbez, aprende de todos, está viendo todo lo que puede, pero sí, son unas bases increíbles de la comedia, y sí, el comediante, siempre lo voy a defender yo, es más fácil el crossover para hacer drama, que un actor de drama hacer comedia, entonces cuando tienes el timing y las tablas de la comedia, es a un escalón estar dramático, por eso de repente logra escenas también increíbles, tanto mi cara como Hugo, que rozan el drama, porque es más fácil esa transición”, explicó Adal.

Durante la premier en Guadalajara, Ricardo Pérez llegó acompañado de Susana Zabaleta para ver por primera vez la cinta, y las reacciones fueron parte del espectáculo.

“Sí, las palabras más altisonantes o las escenas más locas, sí, yo también la volteaba a ver a ella, por supuesto. Pero eso también fue parte de lo divertido que creo que es una película que ofrece muchas reacciones que es provocado por el estilo de Max (director). Hay chistes muy fuertes en toda la película, donde primero toda la sala se tensa ¿de qué acaba de decir esto? Te esperas 5 o 6 segundos y llega el remate de las fotografías y todos ¡ah! ¡Híjole! Creo que son riesgos que no te dejaría tomar un estudio si partes del estudio que quiere hacer la película, o sea, creo que eso también es gran parte de lo que nos juega a favor de haberlo hecho como lo hicimos, está lleno de momentos que quizá corporativo nunca hubiera dejado que llegaran a salas y eso va a ser uno de los grandes atractivos de quienes salgan de la sala a recomendarlo”, añadió Ricardo.
Para cerrar, el también productor El Cojo Feliz adelantó los planes de la película: “Sí, idealmente queremos hacer por la puerta grande para que no se perciba para el público como un proyecto chiquito otra vez, que unos comediantitos nos juntamos y es como, no, queremos hacer el completo, dar la palmada en la mesa y decir, ya estamos aquí, ya llegó la generación de comediantes haciendo comedia, ya existe el nicho de los actores de comedia haciendo comedia, pero ahora queremos nuestra oferta, nuestra propuesta que sea que sea comediantes ejecutando comedia. La idea es que llegue pronto a salas de cine aunque le hayan puesto clasificación C. La prohibición despierta interés”.

Humor con mensaje
“Hay conversaciones sumamente machistas, misóginas, hablando del cuerpo de una mujer que hasta decíamos, a ver cómo lo recibe el público y lo que nos llamó mucho la atención es que a muchas mujeres les gustó que hablaran con esta desfachatez porque ese es el mensaje de la película. Creo que es un mensaje sumamente feminista presentado con muchos chistes muy misóginos, como que es contradictorio por un lado u otro pero el mensaje es muy claro, como de dejar de endiosar la sexualidad de las mujeres y de las madres sobre todo”, señalaron los comediantes.
