El polémico diputado de Morena, Sergio Mayer, se encuentra nuevamente en el centro del huracán mediático.
Tras la difusión de un video donde se le observa bostezando y aparentemente durmiendo en las curules de San Lázaro, las redes sociales no tardaron en estallar con duras críticas sobre un supuesto descuido en sus funciones legislativas. Sin embargo, el exintegrante de Garibaldi no se quedó callado y salió a defenderse con garras y dientes.
“No estaba en sesión”: Sergio Mayer aclara la verdad detrás del video viral en San Lázaro
“No era una sesión, estábamos esperando”Durante una entrevista en el programa La Mesa Caliente, el legislador aclaró que las imágenes fueron malinterpretadas y sacadas de contexto. Según Mayer, el video no corresponde a una sesión activa, sino a un momento de espera antes de que comenzara formalmente la actividad en el recinto. “No hay nadie más, estamos solos esperando a que lleguen los demás”, afirmó tajante para desmentir que estuviera ignorando sus obligaciones.
Su asfixiante rutina: ¿Justificación válida? La principal defensa de Mayer radica en su extenuante carga laboral diaria. El diputado detalló que su jornada comienza a las 5:00 de la mañana, combinando su entrenamiento en el gimnasio con sus responsabilidades en la Cámara de Diputados y diversas participaciones en medios de comunicación. Con casi 60 años de edad, reconoció que duerme muy poco y que el cansancio es una consecuencia natural de su acelerado ritmo de vida.
Polémica por la “Ley Anti Mayer” Lo que ha encendido más la controversia es que, mientras él justifica su cansancio, sus propios compañeros de bancada en Morena impulsan la llamada ‘Ley Anti Mayer’, la cual busca negar licencias a legisladores por motivos de recreación o entretenimiento. Ante esto, Mayer arremetió contra los medios y la opinión pública, acusándolos de dar importancia a “situaciones triviales” en lugar de cubrir sus iniciativas sobre inteligencia artificial, salud y seguridad de menores en plataformas digitales. ¿Es Sergio Mayer una víctima del escrutinio mediático o un servidor público distraído? La red sigue dividida.
