Tras años de navegar por las corrientes del trap y el reggaetón mexa, Dan García decidió dar un giro de 180 grados a su carrera para presentar ‘DREAMBOY’, su más reciente material discográfico. Este álbum no es solo una colección de canciones, sino la materialización de un universo sonoro donde el pop, la electrónica y la sensibilidad emocional convergen para exponer la esencia más pura del artista.
El camino hacia este punto de inflexión no fue fortuito. La historia de García en la industria comenzó en 2017, pasando por diversas etapas que incluyeron su participación en una boyband y su consolidación en 2022 como una de las voces más auténticas del movimiento urbano gracias a las “Tirando Flow Sesh”.
Sin embargo, a pesar del éxito obtenido colaborando con figuras como El Malilla, El Bogueto y Danny Flow, el cantante confesó haber atravesado una profunda crisis de identidad. Según relató en entrevista, llegó un momento en que la música que interpretaba ya no representaba su espíritu ni su realidad actual, lo que lo impulsó a buscar un sonido que realmente resonara con su alma.
Un proceso de diez años para encontrar un sonido propio
Aunque la elaboración física de este álbum tomó dos años de trabajo intenso con diversos productores y compositores, Dan García afirmó que, en realidad, le tomó diez años llegar a este disco.
“Desde que empecé a hacer música soñé siempre con este momento de poder tener un álbum, de encontrar mi sonido”, explicó el artista, quien también participó activamente en la producción de varios tracks.
El resultado es un material de 12 canciones que redefine su identidad bajo el concepto del DREAMBOY. Esta nueva etapa, cobijada por Sony Music, cuenta con colaboraciones estratégicas de ND Kobi’, Mario Santander y MiSHNRZ, quienes suman texturas al paisaje onírico e introspectivo que García propone.
Vulnerabilidad como mensaje central
Uno de los pilares de ‘DREAMBOY’ es la vulnerabilidad. En un alejamiento consciente de la imagen de “bad boy” que proyectaba anteriormente, García busca conectar con el público desde un lugar más humano. Su sencillo “SÁLVAME”, descrito como un electro-pop diseñado para sanar, es una prueba de ello; una pieza íntima escrita originalmente para su prometida que marca el inicio de esta narrativa espiritual y melódica.
“Hoy en día lo que necesitamos es permitirle a los jóvenes ver que ser vulnerable y estar enamorado o triste es cool”, señaló Dan, destacando que su música ahora busca ser un vínculo de conexiones profundas y una declaración de libertad creativa. A pesar de que el álbum explora diversos géneros, el artista asegura que finalmente ha encontrado un sello único que lo distingue sin importar el ritmo que toque.
Para Dan García, este lanzamiento es la culminación de un sueño compartido. Reconoció que, aunque él sembró la semil
la, el proyecto es fruto de un esfuerzo colectivo de un equipo enorme que ha permitido que la música deje de ser solo sonido para convertirse en una experiencia.
