Julieta Venegas explora sus raíces y el impacto de su identidad en su labor artística actual, destacando un vínculo profundo con su lugar de origen. Para la cantautora, la relación con Tijuana representa un eje central que define su visión del mundo y su producción musical.
A pesar de residir en diversas metrópolis como Buenos Aires o la Ciudad de México, Venegas mantuvo siempre un pie en la frontera, reconociendo que ese espacio geográfico y cultural le permite ubicar su esencia y sentirse aterrizada en cualquier lugar a donde vaya.

El orgullo por su identidad mexicana y, específicamente, tijuanense, construye de manera directa la forma en la que ella piensa la música. Durante su proceso creativo, la artista buscó reconectar con los paisajes y la formación familiar que la moldearon desde temprana edad. Este ejercicio de introspección resultó positivo, pues le permitió resaltar de dónde viene y cómo ese entorno fronterizo influye en cada una de sus decisiones artísticas.
Respecto a su metodología de trabajo, Venegas enfatiza la importancia del respeto hacia los procesos internos de creación. La artista comenta que sus proyectos requieren un tiempo considerable de reflexión, pues siente la necesidad de volcar todas sus inquietudes en la obra.
Para ella, la posibilidad de publicar un nuevo material implica una responsabilidad ética; busca evitar resultados deficientes y prefiere que cada elemento necesario esté presente en el producto final. Esta misma filosofía de rigor y respeto la aplicó en su faceta como escritora, donde el pensamiento pausado fue una herramienta obligatoria.
En su trayectoria reciente, destaca el encuentro personal con Bad Bunny, tras la colaboración musical que realizaron de forma remota durante la pandemia en 2021. La reunión ocurrió en un ambiente que evocaba a Puerto Rico dentro del estadio GNP, rodeados de comida típica y música plena de la isla. La artista calificó como un gesto de gran generosidad el trato recibido por parte del músico y su público en aquel momento.

Incluso en los aspectos más cotidianos, la identidad de Venegas genera anécdotas particulares. El parecido físico con su hermana gemela provoca confusiones constantes entre la gente, malentendidos que la cantante acepta con naturalidad, llegando incluso a tomar fotografías de quienes confunden a su hermana con ella.
Con una mirada puesta en sus inicios, la compositora busca que su música refleje con honestidad su origen, utilizando la frontera como un motor creativo inagotable.
