El rapero regiomontano Richard Ahumada lanzó su material discográfico más ambicioso hasta la fecha: La Voz del Barrio Vol. 2. Este proyecto, gestado bajo el amparo del sello Babilonia Music, integra 14 cortes que exploran el hip hop, el trap y el rap con una narrativa cruda y profundamente personal.
En un encuentro reciente con Antonio Ramírez, el músico detalló cómo cambió su visión profesional tras integrarse a las filas de una de las disqueras con mayor peso en la escena urbana nacional.
La integración de Ahumada a este sello ocurrió en un momento donde su nombre ya gozaba de reconocimiento. Según relató, diversas empresas trasnacionales buscaron su firma cuando empezó a destacar, pero optó por la independencia y la visión de Babo.
El primer contacto formal llegó mediante una llamada de Millonario, quien le comunicó el interés del líder de la disquera por sumarlo al equipo. Tras conocer los planes a futuro y el manejo de plataformas digitales, Richard decidió aceptar la propuesta sin dudarlo. Para él, trabajar con quienes considera los exponentes número uno del país superó cualquier expectativa previa y representó una responsabilidad que asumió de inmediato.
La transición hacia un esquema de trabajo formal trajo consigo modificaciones significativas en su rutina diaria. El rapero admitió que, anteriormente, no enfocaba su energía con la entrega total que hoy exige su carrera. Ahora, la disciplina y la madurez guían su camino. Comentó que sus líderes en la disquera mantienen una autoexigencia elevada, lo cual lo impulsó a aprender y experimentar la música como una labor de tiempo completo, disponible las 24 horas del día. Los retos actuales incluyen desde levantarse temprano para cumplir compromisos con la prensa hasta mantenerse activo a pesar de las largas jornadas nocturnas propias del oficio de grabación.
Su identidad musical posee raíces diversas que trascienden el género urbano estricto. Ahumada mencionó que su inspiración proviene de figuras icónicas como Tupac y Michael Jackson, pero también de la música tropical que escuchó desde su juventud. Citó a Héctor Lavoe, Rigo Tovar, Andrés Landero y Jorge Celedón como pilares de su gusto personal, destacando que las cumbias y las salsas aportan un matiz especial a su visión creativa.
Curiosamente, confesó que evita escuchar rap actual de otros colegas para proteger su autenticidad. Esta decisión busca asegurar que sus letras nazcan de una esencia propia, sin riesgo de imitar barras ajenas que el público pueda detectar como ajenas.
El disco incluye sencillos que marcaron el camino de este estreno, tales como “Antídoto”, “Loca” y “Nuevo Amanecer”. Además, sumó fuerzas con colaboradores como Barbarela, Maniako, Pablito Calavera y Mr. Pomel, lo cual estrechó sus vínculos con el movimiento nacional. Entre sus planes próximos, destacó el deseo de componer piezas dirigidas al público femenino e incursionar en ritmos como el Brasil Funk, buscando que su música suene con fuerza en los centros nocturnos de todo el país.
Respecto a la situación de la industria, Ahumada identificó al reguetón como el competidor real del rap. Sostuvo que el género perdió terreno en el pasado, pero que hoy experimenta un renacimiento gracias a la combatividad y a las “tiraderas” que despertaron nuevamente el interés de la audiencia. Se asumió como una pieza clave en este proceso de reactivación, afirmando que la competencia lírica resultó necesaria para que el público volviera a fijar la vista en los raperos.
A pesar del éxito obtenido y de llenar recintos de gran capacidad como la Arena México y la Arena Monterrey, el músico se describió como un hombre soñador que busca vivir el presente sin obsesionarse con puestos o jerarquías. Su prioridad radica en que nunca falte el sustento en su mesa y en representar dignamente las vivencias del barrio que lo vio crecer. Finalmente, envió un consejo a los jóvenes: confiar en sí mismos y nunca permitir que un “no” detenga sus aspiraciones, pues la perseverancia constituye la clave para alcanzar cualquier meta. Su trayectoria simboliza la posibilidad de transformar la realidad mediante el arte y la dedicación profesional.
