El mercado cambiario inició la jornada de este jueves con el peso mexicano operando cerca de 17.31 unidades por dólar, en un arranque marcado por la cautela de los inversionistas y por una combinación de factores que elevan la presión sobre la moneda nacional. Por un lado, persisten señales de enfriamiento en la economía mexicana; por el otro, se intensifica la tensión externa por la postura de Donald Trump sobre el futuro del T-MEC.
De acuerdo con la información de referencia compartida por Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group, el mercado se mantiene atento a los próximos datos de gasto privado y demanda agregada, mientras los indicadores oportunos del INEGI apuntan a un fuerte freno en la actividad durante mayo. En ese contexto, el IOAE sugiere un crecimiento mensual prácticamente nulo de 0.01%, una señal que resta impulso a la economía y debilita el margen de resistencia del peso frente a choques externos.
La lectura para el mercado es clara: cuando la actividad interna pierde tracción, la moneda local enfrenta mayores dificultades para sostenerse, sobre todo en un entorno donde la percepción de riesgo sobre México vuelve a colocarse en el radar de los operadores.
Economía mexicana bajo presión
El freno en la actividad económica se ha convertido en uno de los elementos centrales para explicar la fragilidad reciente del tipo de cambio. Si el consumo y la demanda muestran señales de debilidad, la expectativa de crecimiento se ajusta y eso impacta directamente en la percepción de los activos nacionales.
A ello se suma que un menor dinamismo económico también limita el margen de maniobra de la política monetaria, en momentos en que los inversionistas siguen evaluando la postura de los bancos centrales y el comportamiento de la inflación.
Trump revive la tensión sobre el T-MEC
El principal foco de presión externa proviene de las nuevas declaraciones de Donald Trump, quien endureció su retórica comercial al asegurar que Estados Unidos estaría mejor sin el USMCA (T-MEC) y al plantear la posibilidad de dejarlo expirar o cancelarlo en su próxima revisión.
En la misma línea, también lanzó señalamientos sobre la situación de seguridad en México y utilizó un tono hostil hacia la presidenta Claudia Sheinbaum. Frente a ello, Sheinbaum respondió que el tratado “es ley” y recordó que fue firmado por el propio Trump.
La preocupación de fondo no es menor. México mantiene una alta dependencia comercial con Estados Unidos, destino de 85% de sus exportaciones, por lo que cualquier amenaza sobre el marco comercial bilateral eleva la prima de riesgo y genera nerviosismo en el mercado.
Además, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ya advirtió sobre un posible cambio de era en el comercio global, marcado por un modelo estadounidense más inclinado a los aranceles unilaterales bajo argumentos de seguridad nacional.
Volatilidad cambiaria y niveles a seguir
Para las próximas horas, el sesgo del mercado apunta a una mayor volatilidad y a presión alcista para el dólar, luego de que la Fed, bajo la presidencia de Kevin Warsh, mantuvo estables las tasas, pero con un tono restrictivo.
Según el análisis de Felipe Mendoza, la combinación entre una economía local sin tracción y las amenazas comerciales de la Casa Blanca fortalece la aversión al riesgo sobre México. Bajo ese escenario, el tipo de cambio podría dirigirse al rango de 17.40 a 17.48 pesos por dólar, mientras que el soporte intradía clave se ubica alrededor de 17.25 pesos.
Lo que está en juego para el peso mexicano
El comportamiento del peso en las próximas sesiones no dependerá de un solo factor, sino del cruce entre los datos económicos locales, el tono político de Washington y la postura monetaria de la Reserva Federal. Por ahora, el mensaje para el mercado es de prudencia.
Si se confirma la debilidad de la demanda interna y continúan las amenazas sobre el T-MEC, la presión sobre la moneda mexicana podría intensificarse. En ese entorno, cada dato económico y cada declaración política tendrán un efecto inmediato sobre las expectativas de corto plazo.
