El cuidado de la piel según la estación del año es clave para mantenerla sana y radiante. Por eso, es importante ajustar nuestra rutina del cuidado a lo largo del año.
EN PRIMAVERA: RENUEVA Y PREPARA
Durante el invierno, la piel tiende a acumular células muertas debido al frío y la sequedad. La primavera es el momento ideal para exfoliar suavemente la piel y deshacerse de esas células muertas. Usa exfoliantes suaves con ingredientes naturales como ácido láctico o glicólico.
• Frecuencia: exfolia una o dos veces por semana para mantener la piel limpia y permitir que los productos hidratantes penetren mejor.
• Protector solar: aunque el sol primaveral no es tan fuerte como el de verano, la radiación ultravioleta sigue estando presente y puede dañar la piel si no nos protegemos. Incluye un protector solar con un buen factor de protección solar (SPF) en tu rutina diaria para prevenir el envejecimiento prematuro y las manchas solares.
• Hidratación: Con el cambio de estación, es buena idea cambiar también tu crema hidratante. En primavera, una hidratación más ligera suele ser suficiente, ya que las temperaturas empiezan a subir y la piel puede producir más grasa.
EN VERANO: PROTEGE Y MANTÉN LA HIDRATACIÓN
El verano es la estación del sol, la playa y las actividades al aire libre. Pero también es un momento en el que la piel puede sufrir si no la cuidamos bien. El sol, el calor y la humedad son factores que pueden hacer que nuestra piel se resienta.
• Protección solar: Asegúrate de usar un protector solar de amplio espectro con un SPF de al menos 30, y aplícalo generosamente en todas las áreas expuestas. Aplica cada dos horas, sobre todo si estás expuesto de manera directa al sol. No olvides proteger los labios y las orejas.
• Hidratación adecuada: el calor y la exposición al sol pueden deshidratar la piel, por lo que es fundamental mantener una hidratación adecuada. Usa sueros y cremas hidratantes que contengan ácido hialurónico para retener la humedad.
• Productos post-solares: después de un día bajo el sol, tu piel necesita un poco de mimo extra. Los productos post-solares con aloe vera, caléndula o extracto de pepino son perfectos para calmar la piel y ayudar a reparar cualquier daño causado por el sol. Evita usar exfoliantes justo después de la exposición solar, ya que la piel estará más sensible.

EN OTOÑO: REPARA Y NUTRE TU PIEL
El otoño es una estación de transición, y es un buen momento para preparar la piel para el invierno. Con el cambio de temperaturas, es fácil que la piel se sienta más seca o irritada, por lo que es importante ajustar la rutina de cuidado.
• Repara los daños: el otoño es una temporada para reparar los daños. Después de todo el sol del verano, el otoño es el momento perfecto para reparar y restaurar la piel. Añadir productos con ingredientes como retinol o vitamina C a tu rutina te ayudará a reparar el daño solar y unificar el tono de la piel.
EN INVIERNO: PROTEGE Y CUIDA LA PIEL
El invierno puede ser una estación difícil para la piel. El frío, el viento y la baja humedad pueden hacer que la piel se sienta seca, tirante e irritada. Además, el uso de calefacción en interiores puede deshidratar aún más la piel.
• Intensifica la hidratación: las cremas más ricas, con ingredientes como glicerina, urea o ácido hialurónico, te ayudarán a mantener la piel suave y flexible. Aplica una capa de aceite facial sobre tu crema hidratante para sellar la humedad y darle una protección extra.
• Protege tu piel del frío: el frío y el viento pueden causar enrojecimiento y grietas en la piel, así que es importante protegerla bien. Usa bufandas, guantes y sombreros cuando salgas al exterior. No olvides un bálsamo labial hidratante y una buena crema de manos para mantener estas zonas protegidas.
• Sigue usando protector solar: aunque los días sean más cortos y el sol parezca menos intenso, los rayos UV siguen ahí, especialmente si pasas tiempo al aire libre. Si vas a hacer actividades como esquiar o senderismo, asegúrate de seguir usando protector solar.
RECOMENDACIONES
Tres recomendaciones de tratamientos para la piel:
• Hidrodermoabrasión. Este tratamiento utiliza una combinación de exfoliación mecánica y succión para eliminar células muertas y purificar la piel, dejándola fresca y rejuvenecida.
• Carbon Peel. Ideal para pieles mixtas a grasas, este tratamiento ayuda a limpiar los poros y reduce la producción excesiva de sebo.
• Dermaclear. Esta tecnología no solo limpia la piel en profundidad, sino que también la hidrata y la nutre intensamente.
FUENTES: ALMA LASERS MEDICAL Y CLÍNICA MAYO.



