El Gobierno de Guanajuato arrancó los estudios técnicos para evaluar la declaratoria como Área Natural Protegida (ANP) de los cerros de La Bufa, Los Picachos y El Hormiguero, espacios emblemáticos por su biodiversidad, su valor paisajístico y su peso histórico en la identidad de la ciudad.
Guanajuato cuenta con 23 áreas naturales protegidas entre categorías estatales, municipales y federales. Con estas tres zonas, el estado ampliaría su red de conservación a 26 ANP, reforzando su blindaje ambiental frente a presiones urbanas, cambios de uso de suelo y degradación de ecosistemas.
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz explicó que este proceso responde a una demanda social de largo aliento y a una visión de futuro.
“Quienes amamos Guanajuato capital sabemos que estos cerros son identidad, historia y zonas de gran biodiversidad”, expresó.
El estudio técnico permitirá conocer con precisión el estado de los ecosistemas, las especies que habitan en la zona y las condiciones necesarias para su manejo responsable. No se trata solo de proteger por decreto, sino de garantizar conservación efectiva, ordenada y de largo plazo.
“Vamos a darle certeza jurídica a estos tres cerros tan importantes porque queremos que nuestras hijas, hijos y nietos los puedan seguir disfrutando”, afirmó la mandataria.
Además, subrayó que el proceso será transparente y con información pública.
“Para mí el hacer es el nuevo deseo, por eso les estaré contando cómo avanza este proceso hasta lograr que la declaratoria sea una realidad”,
— Libia Dennise García Muñoz Ledo, gobernadora de Guanajuato.
Esta protección, en caso de concretarse, no solo conservaría flora, fauna y paisajes, sino que también fortalecería servicios ambientales clave como la regulación de temperatura, captación de agua y conservación de suelos, además de abrir la puerta a proyectos de educación ambiental y turismo sustentable.
¿Qué implica ser Área Natural Protegida?
Las ANP son zonas reconocidas legalmente para conservar ecosistemas, especies y procesos naturales. Su declaratoria regula actividades humanas, limita impactos ambientales y promueve el uso sustentable del territorio. En México, estas áreas son consideradas instrumentos clave frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
