En Guanajuato, solo 4 de cada 10 mujeres participan en el mercado laboral, una brecha que refleja las desigualdades persistentes en el acceso al empleo y la actividad económica.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al cuarto trimestre de 2025, a nivel nacional la tasa de participación económica femenina es de 45.7%, frente a 74.5% en el caso de los hombres, una diferencia cercana a los 29 puntos porcentuales.
Esto significa que, mientras casi tres de cada cuatro hombres están insertos en el mercado laboral, ya sea ocupados o en búsqueda activa de empleo, menos de la mitad de las mujeres forman parte de la población económicamente activa.
En Guanajuato, la tasa de participación total se ubicó en 59.4%, con una subocupación de 9.4% y una informalidad laboral de 53.8%, indicadores que muestran presión en la calidad del empleo y que impactan de manera diferenciada a mujeres y hombres.
Brecha estructural y formas de violencia
La menor participación femenina suele estar asociada a factores como carga de cuidados no remunerados, empleo informal y barreras de acceso a oportunidades laborales formales.
El 25 de febrero se conmemora el Día Naranja, una jornada mensual impulsada por la campaña ÚNETE de la Organización de las Naciones Unidas para generar conciencia, prevenir y actuar contra la violencia hacia mujeres y niñas.
La fecha busca visibilizar el problema de manera permanente y promover acciones institucionales y sociales para erradicar la violencia de género.
Aunque el Día Naranja está enfocado en la prevención de la violencia, especialistas han señalado que la autonomía económica y la participación laboral forman parte de las condiciones estructurales que influyen en la vida y oportunidades de las mujeres.
El contraste evidencia que, pese al dinamismo económico del estado, la integración plena de las mujeres al mercado laboral sigue siendo un reto pendiente.
