La caída del uso del transporte público en León ya se refleja en la vida diaria: usuarios comienzan a buscar alternativas para evitar filas, esperas prolongadas y traslados largos.
En enero de 2026, la ciudad registró 14.5 millones de pasajeros en el sistema de transporte urbano, lo que representa una disminución del 9% respecto al mismo mes del año anterior, de acuerdo con el INEGI.
A nivel nacional, el comportamiento fue distinto: el transporte urbano movilizó 237 millones de personas, un ligero aumento de 0.2% en comparación anual, lo que coloca a León en una tendencia a contracorriente.
“No tengo uno, pero mi tía lo usa y funcionan muy bien para evitar filas y tiempo esperando el camión”, comentó una dependiente de una agencia de electromovilidad en León, quien habló con Publimetro.
La percepción en calle apunta a un cambio en la forma de moverse por la ciudad, donde el tiempo comienza a pesar más en la decisión diaria de los usuarios.
Venta de scooters eléctricos crece en León
Negocios locales reportan un aumento en la demanda de scooters y motonetas eléctricas como alternativa de movilidad.
La misma trabajadora señaló que actualmente venden entre 6 y 8 unidades al mes, con precios que van de los 7 mil a los 28 mil pesos.
“Son buenos tiempos para vender”, añadió la joven que paga estudios de diseño gráfico en la Universidad de León.
León, a contracorriente
El sistema Optibús, conocido como ‘la oruga’, que concentra el transporte estructurado en la ciudad, también registró una disminución en la distancia recorrida, al pasar de 4.7 a 4.4 millones de kilómetros en el mismo periodo.
Este comportamiento contrasta con otras ciudades como Monterrey y Querétaro, donde el número de usuarios del transporte público mostró incrementos durante enero de 2026.
Electromovilidad, una alternativa
La combinación de menor uso del transporte público y el crecimiento de alternativas individuales apunta a cambios en los hábitos de movilidad urbana.
Factores como los tiempos de espera, la saturación del servicio y la necesidad de traslados más flexibles comienzan a influir en la decisión de los usuarios, en un contexto donde la ciudad se adapta a nuevas formas de desplazamiento cotidiano.
