Guanajuato

Mujeres de Guanajuato que encabezan organismos autónomos llaman a construir conciencia de género

Guanajuato rompe techo institucional con seis mujeres al frente de cargos decisivos, pero alertan desde la UG: la igualdad no se logra solo con ocupar puestos

Mujeres que encabezan organismo autónomos expusieron sus experiencias y sinuosas trayectorias.
Trayectorias. Mujeres que encabezan organismo autónomos expusieron sus experiencias y sinuosas trayectorias.

Guanajuato vive un momento inédito en su vida institucional: seis mujeres encabezan actualmente organismos autónomos del estado.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Universidad de Guanajuato fue sede del conversatorio “Liderazgos que transforman: Mujeres al frente de los organismos autónomos”, donde este hecho marcó el punto de partida de una discusión más profunda: qué significa realmente que las mujeres lleguen al poder.

El diálogo fue moderado por la rectora general de la UG, Claudia Susana Gómez López, quien compartió mesa con Karla Gabriela Alcaraz Olvera, procuradora de los Derechos Humanos del Estado; Yari Zapata López, magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Guanajuato (TEEG); María Raquel Barajas Monjarás, magistrada presidenta del Tribunal de Justicia Administrativa; y Brenda Canchola Elizarraraz, consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato.

Desde el edificio central, la rectora subrayó que esta configuración no es casual, sino resultado de procesos sociales, trayectorias profesionales y cambios estructurales que han abierto paso a más mujeres en la toma de decisiones. Destacó la visibilización como uno de los objetivos del ejercicio.


“Visibilizar las trayectorias hacia los puestos directivos que han permitido que mujeres alcancemos estas posiciones, identificando los factores, decisiones, experiencias que han sido determinantes en este proceso”.

—  Claudia Susana Gómez López, rectora de la Universidad de Guanajuato

En el conversatorio también se planteó que no existe una fórmula única para resolver las problemáticas que enfrentan las mujeres en su vida cotidiana, pero sí una forma distinta de ejercer el poder.

Se destacó que el liderazgo femenino se construye desde la sensibilidad, la diversidad de opiniones y la capacidad de integrar distintas miradas, por lo que es necesario visibilizar estos enfoques dentro de las instituciones.

Sin embargo, las barreras estructurales persisten: aunque a partir de reformas recientes se han nombrado y tipificado distintos tipos de violencia —desde la psicológica y sexual hasta los feminicidios—, estas prácticas siguen presentes.

Incluso, advierten sobre formas de discriminación normalizadas, como los llamados micromachismos, donde una misma idea expresada por una mujer es ignorada, pero validada cuando la retoma un hombre minutos después, evidenciando desigualdades que aún atraviesan la toma de decisiones.

Un hecho histórico… pero no suficiente

Aunque el dato marca un avance significativo, las participantes del conversatorio plantearon matices: la presencia de mujeres en el poder no garantiza por sí misma una transformación con perspectiva de género.

Respecto a la conciencia de género, Yari Zapata López advirtió que “No por ser mujeres la tenemos desarrollada”, al llamar a construir esta conciencia desde la formación, la experiencia y las redes profesionales.

Trayectorias que abrieron camino

El espacio también permitió visibilizar las rutas que han seguido estas lideresas: procesos marcados por esfuerzo, búsqueda activa de oportunidades y contextos más adversos que los actuales.

“Las oportunidades hay que salir a buscarlas”, afirmó Zapata, al recordar que su inserción laboral inició desde convocatorias en periódicos impresos y procesos tradicionales de selección.

Persisten desigualdades y sesgos

A pesar del avance, las participantes coincidieron en que continúan barreras estructurales: cuestionamientos constantes, exigencias de mayor preparación y prácticas discriminatorias normalizadas.

El reto: transformar desde dentro

El llamado final fue claro: no basta con llegar, hay que transformar y abrir camino para otras.

“Creo que eso es lo que las todas las personas que estamos aquí hemos aprendido, el liderazgo se ejerce de manera participativa, de manera conciliatoria, siempre en un ejercicio de solidaridad permanente

—  Karla Gabriela Alcaraz Olvera, procuradora de los Derechos Humanos del Estado

El conversatorio deja así una lectura de fondo: Guanajuato ya avanza en representación femenina, pero el verdadero desafío es convertir ese avance en igualdad sustantiva.

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