La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo llevó el discurso del Mes de la Mujer a un terreno más personal: el costo de ser la primera.
Ante más de mil asistentes en el “Encuentro de las Aliadas”, no solo habló de programas, sino de expectativas, presión y juicio público cuando asumió la Secretaría de Gobierno.
“Yo leí todo eso… ‘vamos a ver si está a la altura’… y entonces yo tenía que demostrar el doble, no podía cometer errores, porque si fallaba iban a decir: ‘por eso no había mujeres ahí’”,
— Libia Dennise García Muñoz Ledo, gobernador de Guanajuato
El mensaje conectó con una experiencia compartida: la exigencia extra que enfrentan mujeres en espacios de poder.
Romper el molde, no encajar
Ahí colocó el giro de su narrativa política.
“Yo algo aprendí: no tenía que llegar a caber en el molde. Nosotras no llegamos a encajar, llegamos a incomodar, porque nuestro liderazgo es diferente”.
— Libia Dennise García Muñoz Ledo, gobernador de Guanajuato
La frase marcó el tono del evento: pasar de la adaptación a la transformación.
Libia Dennise contrastó ese enfoque con lo que encontró al asumir cargos de alta responsabilidad: protocolos, límites y advertencias sobre lo que “no debía hacer”.
Recordó que, al llegar a la Secretaría de Gobierno, le recomendaron no atender directamente manifestaciones ni sentarse con colectivos, bajo el argumento de cuidar la investidura.
Pero su estilo —dijo— venía de la cercanía.
“Siempre me ha gustado andar en las colonias, subirme al camión, escuchar a la gente”, señaló.
Del discurso a la política pública
El relato personal se conectó con la estrategia institucional.
La Estrategia Aliadas —eje del evento— integra 27 programas en salud, educación, economía y acompañamiento legal, con más de 260 mil beneficiarias en 2025.
Entre sus componentes, destacan apoyos para emprender, acceso a servicios de salud y acompañamiento en contextos de violencia.
A esto se suma la Tarjeta Rosa, que alcanzó a 679 mil madres de familia, y el presupuesto estatal con perspectiva de género, que colocó a Guanajuato en primer lugar nacional en ese indicador.
Una narrativa en disputa
El cierre volvió al punto de origen: la disputa por el lugar de las mujeres en el poder.
“Hay un ejército de aliadas… y no daremos un paso atrás”, afirmó.
Pero más allá del mensaje, la apuesta de fondo quedó planteada en su propia experiencia: no demostrar que encaja, sino cambiar las reglas del espacio al que llegó.
