Con plazas llenas, filas constantes y risas que no se detienen, la primera edición de la caza de huevos de Pascua en el Centro Histórico de León cierra este domingo con alta afluencia, consolidándose como una de las actividades familiares más concurridas de la temporada.
Desde las primeras horas del día, el flujo de familias fue constante. Niñas y niños, con canastas en mano, recorren cada rincón en busca de huevos escondidos mientras padres y madres documentan el momento o simplemente observan cómo el juego transforma el espacio público.
La escena se repite en distintos puntos del Centro: carreras cortas, risas espontáneas y pequeños grupos que celebran cada hallazgo. No hay pausa. El movimiento es continuo y refleja el alcance de una actividad que, en su primera edición, logró convocar a cientos de asistentes.
Un cierre que confirma el interés
El ambiente no solo es festivo, también es revelador. La respuesta ciudadana deja ver el interés por actividades que recuperan el Centro Histórico como punto de encuentro, especialmente en fechas que apelan a la convivencia familiar.
Durante los días previos, la participación fue creciendo, pero es en este cierre donde se concentra el mayor flujo, marcando un punto alto para este tipo de dinámicas.
Últimas horas para sumarse
Aún con la alta asistencia, las actividades continúan abiertas hasta las 18:30 horas. Para quienes no habían acudido, este domingo representa la última oportunidad de integrarse a una jornada que, entre juegos y colores, despide la temporada.
El saldo es claro: una ciudad que respondió, un espacio público activo y una infancia que, al menos por un día más, tomó el centro.
