En plena Semana Santa y Pascua, Guanajuato activó un operativo amplio de prevención en espacios recreativos y de alta concentración. La Coordinación Estatal de Protección Civil, en conjunto con CONAGUA y los 46 municipios, mantiene vigilancia en 582 puntos del estado.
Los focos principales están en León, Guanajuato capital, Irapuato, San Miguel de Allende y Purísima del Rincón, donde se concentra la mayor afluencia de visitantes.
Las revisiones van más allá de la presencia operativa. Incluyen inspección de balnearios, centros recreativos y espacios turísticos: desde extintores en regla hasta condiciones sanitarias y protocolos de emergencia.
Sin embargo, el llamado más insistente está fuera de esos espacios regulados. En presas, bordos y cuerpos de agua no habilitados, la indicación es clara: no ingresar.
El contexto reciente lo refuerza. Hace unos días, una menor de 12 años murió ahogada en la presa Jesús María, en San Felipe, un sitio donde desde hace años está prohibido nadar por antecedentes de accidentes similares.
Autoridades locales señalaron que el hecho ocurrió pese a las advertencias constantes y los recorridos preventivos realizados en la zona.
Por ello, el exhorto se mantiene: evitar estos espacios, no confiarse y optar por sitios que sí cuentan con condiciones de seguridad.
A esto se suma otra recomendación clave: evitar el consumo de alcohol en cuerpos de agua, ya que incrementa el riesgo y reduce la capacidad de reacción.
El operativo continuará durante todo el periodo vacacional, con énfasis en prevención y atención oportuna.
El mensaje es directo: si está prohibido nadar, no es sugerencia.
