La Secretaría de Salud de Guanajuato mantiene bajo revisión los establecimientos de sueroterapia en la entidad y ya aplicó una suspensión de actividades tras detectar irregularidades de riesgo.
En el estado operan entre siete y ocho negocios de este tipo, de acuerdo con el director general de Protección contra Riesgos Sanitarios, Luis Carlos Zúñiga Durán, quien precisó que todos deben cumplir con requisitos como aviso de funcionamiento, responsable médico, expediente clínico, valoración del paciente y consentimiento informado.
La supervisión también abarca medicamentos e insumos —caducidad, lote, registro sanitario— así como las condiciones de higiene y operación de los establecimientos.
El funcionario fue enfático: la sueroterapia no cuenta con evidencia científica para aliviar la resaca, el cansancio o la recuperación física, por lo que su uso en estos contextos carece de sustento médico.
Aunque no existe una alerta específica de Cofepris a nivel federal, la autoridad estatal llamó a la población a no exponerse a este tipo de prácticas y priorizar decisiones informadas sobre su salud.
El endurecimiento de la vigilancia sanitaria ocurre tras un caso reciente que encendió alertas a nivel nacional: hasta el 8 de abril de 2026, autoridades de Sonora confirmaron la muerte de ocho personas y al menos una más hospitalizada tras recibir “sueros vitaminados” en una clínica privada de Hermosillo.
De acuerdo con CNN en Español y El País, se investiga una posible contaminación o mala práctica en la preparación de los sueros, mientras la Fiscalía estatal aseguró el lugar y busca al médico responsable por presunta negligencia; los pacientes reportaron síntomas inmediatos como ardor intenso y sensación de “quemarse por dentro”.
