Un ingeniero con raíces en Guanajuato forma parte de uno de los proyectos más ambiciosos de la exploración espacial actual. Manuel Retana, quien creció en San Miguel de Allende, lidera al equipo que desarrolló parte del sistema de emergencia para astronautas de la misión Artemis II de la NASA, encargada de llevar humanos nuevamente a las cercanías de la Luna.
Su historia contrasta con la magnitud del logro. De adolescente, recuerda que no sabía “ni dónde estaba Florida” cuando vio por primera vez el lanzamiento de un cohete en clase. Años después, no solo llegó a la NASA, sino que hoy coordina a un grupo de ingenieros responsables de sistemas críticos de supervivencia en el espacio, según documentó CNN .
El equipo que encabeza desarrolló máscaras de emergencia, filtros y cartuchos diseñados para proteger a los astronautas en caso de incendio dentro de la nave Orion. Estas piezas forman parte del sistema que permite respirar aire limpio en condiciones extremas, una tecnología que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en una misión espacial.
El camino no fue inmediato. Retana fue rechazado en once ocasiones antes de conseguir una oportunidad en la agencia espacial estadounidense, donde inició como pasante. Con el tiempo, se especializó en áreas como operaciones espaciales y robótica, hasta asumir responsabilidades de alto nivel en sistemas de soporte vital.
Además de liderar proyectos complejos, coordina el desarrollo de equipo que toma años en diseñarse, probarse y certificarse. Cada componente debe cumplir estándares rigurosos, ya que cualquier falla puede comprometer la seguridad de la tripulación.
Más allá de la ingeniería, su historia tiene un componente social que entrelaza migración, aprendizaje del idioma y acceso a becas fueron determinantes en su trayectoria. Actualmente, Retana asegura que uno de sus objetivos es inspirar a jóvenes interesados en el espacio y promover la educación como vía de desarrollo.
Mientras Artemis II marca un nuevo capítulo en la carrera espacial, el talento guanajuatense ya está presente en una misión que busca llevar nuevamente a la humanidad más allá de la órbita terrestre.
