Guanajuato puso sobre la mesa su apuesta hídrica: 60 millones de pesos para restauración ambiental y una ruta que busca dejar atrás el diagnóstico para entrar a la ejecución.
El Programa Hídrico Ambiental, presentado por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo en el marco del Día de la Tierra, plantea acciones concretas para enfrentar la escasez de agua, la contaminación y la pérdida de biodiversidad en el estado.
“Pasar del diagnóstico a las soluciones” es el eje del plan, que articula esfuerzos entre estado, federación y municipios.
Dinero y territorios clave
La inversión, en coordinación con la Comisión Nacional Forestal, se destinará a la restauración de zonas estratégicas como el Bosque de Agua y el Río Laja, puntos críticos para la recarga hídrica y el equilibrio ambiental.
El programa también se conecta con proyectos mayores como el saneamiento del Río Lerma, la tecnificación del Distrito de Riego 011 y el Acueducto Solís.
Cinco frentes y siete proyectos
El plan fija cinco objetivos centrales: uso eficiente del agua, saneamiento, protección de ecosistemas, ordenamiento territorial y fortalecimiento de la gobernanza ambiental.
En la operación, se traducen en proyectos como reúso de agua en industria y ciudades, infraestructura hidráulica, verificación ambiental y organismos operadores más eficientes.
Jóvenes entran a la operación
Como parte de la estrategia, el gobierno estatal tomó protesta a jóvenes como “Guardias Ambientales”, quienes participarán en acciones de reforestación, cuidado de áreas naturales y promoción de cultura ambiental.
Visión 2030
El programa plantea una ruta de largo plazo con metas al 2030, en un contexto donde la presión sobre el agua en Guanajuato se ha vuelto estructural.
Con este anuncio, el gobierno estatal busca colocar el tema hídrico en clave de ejecución: menos diagnóstico, más obra y gestión.
