El Zoológico de León suspendió sus actividades abiertas al público de forma indefinida, apenas días después del nombramiento de una nueva directora, en un contexto marcado por exigencias ambientales y una crisis acumulada por muertes y fugas de animales.
El parque informó que el cierre responde a “requerimientos” en atención a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), sin precisar cuánto tiempo permanecerá cerrado.
La medida ocurre pese a que el pasado 10 de abril el Consejo Directivo designó a Diana Karen Casillas Casillas como nueva directora general, con el objetivo de reordenar la operación del recinto y mejorar el manejo de la fauna.
Llega nueva dirección en medio de crisis
Casillas Casillas fue elegida de una terna propuesta por la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos, tras un proceso en el que participaron 16 perfiles. Su llegada busca recuperar la certificación internacional del zoológico y restablecer condiciones adecuadas para los animales.
Sin embargo, el cierre evidencia la profundidad de la crisis que enfrenta el parque.
Cadena de incidentes
Desde finales de 2025, el zoológico ha registrado una serie de momentos críticos: la muerte de 24 muflones tras el ataque de una jauría, la fuga de cuatro lobos por error humano, la muerte de un pingüino por atrapamiento, un avestruz muerto tras caer en un foso y el hallazgo sin vida de un mono araña fuera del recinto.
Estos hechos derivaron en la renuncia del entonces director y en un proceso fallido de designación posterior, que fue revocado tras cuestionamientos públicos.
Cierre sin fecha y presión externa
El aviso oficial agradece la comprensión de la ciudadanía y señala que se informará sobre avances en los canales institucionales, pero no establece una fecha para la reapertura.
En paralelo, colectivos animalistas han exigido una transformación estructural del zoológico, con mayor supervisión, transparencia y garantías de bienestar animal.
El cierre, ahora bajo una nueva dirección, marca un punto crítico con la intervención federal.
