El Mundial 2026 no solo se jugará en estadios, también se vivirá en aeropuertos, carreteras, hoteles, restaurantes, centros históricos, mercados, plazas y escapadas rápidas. Ahí es donde Guanajuato quiere entrar a la cancha.
El estado no aparece en el mapa oficial de sedes mundialistas, pero tiene una ventaja estratégica: está ubicado entre dos puntos clave para los aficionados que recorrerán México durante la Copa del Mundo: Guadalajara y la Ciudad de México.
Por eso, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo lo resume con una frase pensada para viajar: “Guanajuato no es sede mundialista; sin embargo, nosotros decimos que el medio tiempo va a ser en Guanajuato”.
Si los aficionados vienen a México por futbol, Guanajuato quiere convencerlos de quedarse por sus calles, sus sabores, sus fotos, sus compras y su historia.
“Estamos en medio de dos sedes mundialistas, de Guadalajara y la Ciudad de México y bueno, pues es un estado imperdible, es una potencia turística”, afirmó la mandataria estatal en entrevista con Publimetro.
“El medio tiempo va a ser en Guanajuato”
— Libia Dennise García Muñoz Ledo, gobernadora de Guanajuato
Escapada entre goles
El plan turístico apunta a un viajero que no quiere limitar su experiencia a 90 minutos de futbol. Quien venga al Mundial 2026 puede armar una ruta de dos o tres días para descubrir un estado que mezcla arquitectura virreinal, pueblos mágicos, gastronomía tradicional, compras de piel, museos, momias, cerámica, nieves exóticas y pan recién horneado.
Guanajuato presume un dato que pocos estados pueden poner sobre la mesa: es el único del país con dos ciudades patrimonio de la humanidad, Guanajuato capital y San Miguel de Allende.
“Todos los turistas van a querer ir a tomarse una fotografía en esos escenarios maravillosos, en esos callejones”, resaltó García Muñoz Ledo.
La oferta no termina ahí, el estado también cuenta con seis pueblos mágicos, cinco zonas arqueológicas y una agenda que busca combinar actividades culturales, deportivas y gastronómicas para recibir a quienes viajen por la Copa del Mundo.
Cinco paradas para enamorarse de Guanajuato
Si la gobernadora fuera turista por un día, su primera parada sería Guanajuato capital, una ciudad que se recorre mirando hacia arriba: balcones, túneles, cantera, callejones y fachadas que parecen hechas para una postal.
“Sin duda, sería que visitaran la capital de nuestro estado, Guanajuato, que es una joya arquitectónica, la Capital Cervantina de América”, recomendó.
Ahí la ruta puede comenzar en el Teatro Juárez, seguir por las escalinatas de la Universidad de Guanajuato, subir al Monumento al Pípila para tener una de las mejores vistas de la ciudad y cerrar con una visita al Museo de las Momias, uno de los atractivos más conocidos del estado.
Las otras paradas obligadas son San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo, León y Acámbaro. Sin embargo, la lista podría seguir: cada destino turístico tiene su magia propia para conquistar y consentir a los visitantes.
Guanajuato capital, una postal en cada esquina
En Guanajuato capital, el visitante entiende rápido por qué la ciudad funciona tan bien para quien viaja con cámara en mano: las calles no son rectas, los colores cambian con la luz y cada subida termina en una vista distinta.
El Teatro Juárez es una de las joyas culturales del centro. Construido entre 1872 y 1903, combina una fachada imponente con detalles interiores que evocan los grandes teatros europeos.
A unos pasos está el edificio central de la Universidad de Guanajuato, cuyas escalinatas se han convertido en punto de encuentro y foto obligada. Ahí se mezclan estudiantes, turistas y visitantes que buscan capturar una de las imágenes más reconocibles de la ciudad.
Para cerrar el circuito, el Monumento al Pípila ofrece una panorámica completa del centro histórico. Se puede subir en funicular o caminar por los callejones y, arriba, la recompensa es una postal de tejados, cúpulas y fachadas encendidas por el sol.
Y si el viajero busca una experiencia distinta, el Museo de las Momias de Guanajuato ofrece una mirada al vínculo mexicano con la muerte. Su colección, famosa dentro y fuera del país, permite conocer una historia de momificación natural que forma parte de la identidad cultural local.
San Miguel de Allende, la foto imperdible
Si el Mundial mueve pasiones, San Miguel de Allende mueve emociones. Pocas ciudades mexicanas tienen una imagen tan poderosa como su parroquia rosa levantándose sobre el centro histórico.
La Parroquia de San Miguel Arcángel es el corazón visual de la ciudad. Su fachada fue rediseñada en 1880 por Zeferino Gutiérrez, quien la transformó en una estructura neogótica inspirada en catedrales europeas.
La gobernadora destaca: la parroquia es “una de las más instagrameables que hay”. Y sí, basta llegar al jardín principal para comprobarlo. Por eso, turistas nacionales y extranjeros se detienen frente a la fachada para tomarse la imagen que confirma el viaje.
Pero San Miguel no solo se ve: se camina. Sus calles empedradas, sus puertas de madera, sus terrazas, galerías, tiendas y cafés invitan a pasar del turismo rápido a la experiencia pausada.
Para un aficionado que busca descanso entre partidos, San Miguel puede ser el contrapeso perfecto al ruido mundialista, una ciudad para comer bien, caminar lento y guardar el celular solo después de tomar muchas fotos.
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Dolores Hidalgo, historia con sabor a nieve
En Dolores Hidalgo, el viaje toma otro tono, aquí no se llega solo a pasear, se llega a tocar una parte de la historia nacional.
Este pueblo mágico es reconocido como la Cuna de la Independencia Nacional, en sus calles se recuerda el llamado de Miguel Hidalgo en 1810 y se conserva una ruta de museos, parroquias y espacios que ayudan a entender el inicio de la lucha independentista.
El Museo Bicentenario reúne piezas relacionadas con la historia del primer centenario de la Independencia y ofrece una mirada a la vida en México y Guanajuato durante distintas etapas del país.
El Museo de la Independencia Nacional permite recorrer salas dedicadas a los antecedentes, la gesta heroica, la Batalla de Granaditas, el juicio a Hidalgo y la consumación de la Independencia.
Pero Dolores también se disfruta en el jardín principal, entre puestos de nieves tradicionales que van de lo clásico a lo inesperado. La recomendación de la gobernadora es visitar la cuna de la Independencia y, de paso, tomarse una nieve.
León ofrece compras, piel y antojos
Si el viajero quiere regresar del Mundial con algo más que una camiseta, León es parada obligada. La ciudad es conocida como la capital mundial del calzado y uno de los grandes centros de producción de artículos de piel en México.
La recomendación turística incluye comprar zapatos, botas, bolsas, chamarras y marroquinería en espacios especializados como Mulza Outlet y Plaza del Zapato.
Mulza se presenta como uno de los centros comerciales especializados en calzado y artículos de piel más grandes del continente americano, con más de 450 marcas y 200 tiendas.
Plaza del Zapato, por su parte, tiene más de 40 años de historia y se ubica como un referente para visitantes que buscan calidad, precio y moda en calzado y marroquinería.
Pero León también se come. La gobernadora recomienda probar una cebadina y un caldo de oso, antojo popular preparado con fruta y queso que forma parte de la identidad local.
Acámbaro, la joya con 500 años de historia
Acámbaro entra en la ruta como una sorpresa para quienes quieren salirse del circuito más conocido. Este municipio cumple 500 años de fundación y ofrece una mezcla de historia, panadería tradicional, naturaleza y museos.
La gobernadora lo recomienda por su historia y por su pan: “la tradicional acambarita, el pan delicioso que hacen allá nuestros maestros panaderos”.
El pan de Acámbaro es más que un antojo: es identidad local. Su textura, sabor y tradición se han transmitido entre generaciones y forman parte de una cultura panadera que llega a uno de sus momentos más vistosos con la llamada Lluvia de Pan, una festividad que se celebra cada julio en honor a la Virgen del Refugio.
El destino también ofrece atractivos como el Templo del Hospital, el Templo de Las Cruces, el Museo del Ferrocarril José Cardoso Téllez, el Parque Ecoturístico El Zapotito y la Sierra de los Agustinos.
Para un viajero mundialista que ya recorrió ciudades grandes, Acámbaro puede ser una pausa de aromas, pan, atardeceres y vida local.
Cocineras, artesanos y Marca Guanajuato
La experiencia no termina en los monumentos. Guanajuato quiere que los visitantes se lleven algo en la memoria y también algo en la maleta.
La gobernadora destacó un programa con cocineras tradicionales que muestran la gastronomía de los rincones del estado con ingredientes endémicos de la región.
Además, el gobierno estatal impulsa Marca Guanajuato, una certificación para artesanos, emprendedores y productores locales.
“Al visitar Guanajuato van a poderse llevar un sombrero de San Francisco del Rincón, unas botas hechas en León, la cajeta tradicional de Celaya, nuestras fresas de Irapuato y así un sinfín de artículos de productos que hacen nuestras artesanas y artesanos”, dijo García Muñoz Ledo.
La apuesta de Guanajuato es convertirse en la escapada ideal para los aficionados que lleguen a México por el Mundial 2026 y quieran ampliar su viaje más allá del estadio.
Ruta mundialista en Guanajuato
- Guanajuato capital: arquitectura, miradores, Teatro Juárez y momias
- San Miguel de Allende: parroquia, callejones, fotos y romance
- Dolores Hidalgo: Independencia, museos, cerámica y nieves
- León: calzado, piel, compras y gastronomía popular
- Acámbaro: pan tradicional, historia, naturaleza y museos
Souvenir ideal
- Sombrero de San Francisco del Rincón
- Botas de León
- Cajeta de Celaya
- Fresas de Irapuato
- Pan de Acámbaro
- Cerámica de Dolores Hidalgo
- Dulces, textiles y productos Marca Guanajuato


