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¿Por qué nos encariñamos tanto de nuestro auto?

Los seres humanos somos una especie que requiere de afecto y lazos sociales para sobrevivir. A su vez, somos seres con manías, apegos y obsesiones.

Dentro de nuestro vasto mundo emocional, no sólo nos encariñamos con las personas y los animales.

Nuestro afecto también se vuelca hacia los objetos, llámese una casa, un regalo y sí, un auto.

Mi auto, mi amigo

 

Seamos honestos, todos hemos echado lágrima, o mínimo se nos ha hecho el nudo en la garganta, al momento de despedirnos de un auto.

Incluso, ¿cuántos de ustedes no le han puesto un nombre o apodo a su coche? Si lo llevamos un paso más allá, hay quienes incluso conversan con su auto.

Los autos nos acompañan en momentos memorables. No necesariamente tuvo que haber sido el coche de nuestros padres. Pudo haber sido el vehículo de nuestro abuelo o de un tío.

Ese coche que nos llevaba de fin de semana, de vacaciones o que nos acompañaba en nuestro día a día.

Finalmente, un auto es el que te lleva a la iglesia el día de tu boda o al hospital cuando vas a tener un hijo.

Incluso, el primer coche puede significar mucho: el cumplimiento de un sueño o el premio después de un gran esfuerzo profesional.

¿Cuánto amas a tu auto?

 

Según el libro de Bernice Kanner «Are You Normal About Sex, Love, and Relationships?» (¿Eres normal acerca del sexo, el amor y las relaciones?):

– 53 % cargamos una foto de nuestro auto o la tenemos en el escritorio para que otros lo admiren.

– 71 % son muy protectores con respecto a que otras personas los manejen, incluso hay quienes no los dejan en el valet parking.

– 12 % se compra regalos para su auto en festividades como San Valentín. Por ejemplo, el 42 % un nuevo estéreo, 34 % detalles de personalización y el 15 % perfume para el auto.

– Los más devotos: los dueños de los camiones. El 22% celebra el día de San Valentín con sus vehículos, comparado con el 9 % que tiene autos de lujo o vehículos de tamaño completo.

Estas manifestaciones hasta cierto punto son normales. Sin embargo, hay quienes llevan su estima automotriz un paso más allá…

Objetofilia

 

¿Has escuchado la canción «I´m in Love with My Car» de Queen? Básicamente, habla de aquellas personas que ya cruzaron la línea en su amor por los autos.

Las personas que creen que un objeto está dotado de inteligencia y sentimientos, en realidad padecen de objetofilia.

Esta patología es una parafilia que se distingue por sentir atracción emocional y sentimental hacia un objeto, ¡e incluso sexual!

Para estas personas sí aplica el:

«No es lo mismo que tu auto te acompañe en un hermoso momento con tu novia, a que tu novia te acompañe en un hermoso momento con tu auto…».

Y tú, ¿qué tanto quieres a tu auto?

Continúa con:

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