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AutosRPM 17/06/2019

6. Los fluidos del auto: Líquido para la transmisión manual

La transmisión es un elaborado sistema que se encarga de conducir la potencia desde el cigüeñal hasta las ruedas motrices.

Las hay de diferentes tipos y configuraciones, en función de la posición del motor (delantero, central o trasero; longitudinal o transversal), la ubicación de la tracción (delantera, trasera o integral) y la tecnología implementada (manual, automática, robotizada, CVT, o caja reductora -en el caso de los eléctricos-), así como sus variantes (tiptronic y doble embrague).

Actualmente, sus componentes ofrecen lubricación, sellado, estabilidad térmica, previenen la oxidación y el desgaste.

Transmisión manual o estándar

Esta caja acopla engranajes de diferentes tamaños, mediante el embrague o clutch y la palanca de cambios. La mayoría de las transmisiones manuales vienen en un housing sellado por lo que acceder al depósito para hacerle mantenimiento podría no ser tan sencillo.

Los vehículos estándar (bautizados así en una época donde la gran mayoría de los autos utilizaban esta clase de transmisión) pueden usar diferentes líquidos de transmisión que van desde aceite de motor hasta fluidos para engranajes hipoides pesados.

En las transmisiones manuales, el problema más grande es la contaminación del líquido, por oxidación o partes de metal en el fluido. Esto, sumado a la degradación hace necesario cambiar el líquido de transmisión con mayor frecuencia en las transmisiones manuales que en las automáticas.

Se recomienda sustituirlo cada 40 a 95 mil kilómetros, de acuerdo con distintos fabricantes. Consulta el manual para conocer el tipo de líquido de transmisión recomendado así como la periodicidad de su mantenimiento.

La caja robotizada trabaja de manera similar a una transmisión manual, pero dada su estructura, no se consideran una variante sino un subtipo de esta clase de transmisiones.