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Actualidad 30/04/2021

¿Por qué muchos jóvenes de ahora no desean aprender a conducir?

Jóvenes ya no buscan libertad ni estatus en un auto

Durante muchas décadas, una parte intrínseca y aspiracional de los jóvenes era tener un auto. No importaba si era de segunda o tercera mano, incluso si requería de muchas reparaciones. Era “El Sueño”.

Eso se ha ido. Sólo quedan los recuerdos de una época en la que las películas representaban ese imaginario de salir en un viaje de carretera sin importar el destino.

La finalidad era sencillamente sentirse libre, algo que vimos repetidamente en videos como “Crazy” de Aerosmith, “Teenage Dream” de Katy Perry, o en múltiples películas como Thelma and Louise.

Actualmente, la tecnología ha cambiado las actitudes y valores de los jóvenes, aunado a las circunstancias sociales y económicas que también han cambiado las reglas del juego.

Un estudio de 2018 realizado por la UWE Bristol, la Unidad de Estudios de Transporte y la Universidad de Oxford en Reino Unido, se dedicó a investigar por qué los jóvenes ya no deseen aprender a conducir.

Mientras que de 1992 al 94 el 48% de los jóvenes de 17 a 20 años y el 75% de los jóvenes de 21 a 29 años contaban con permiso o licencia para conducir, en 2014 los números cayeron al 29% de los jóvenes de 17 a 20 años y al 63% de los de 21 a 29 años.

En cuanto a otros medios de transporte, los jóvenes actualmente usan más el transporte público, los viajes a pie también han disminuido y el uso de bicicletas se ha mantenido.

Nuevas actitudes y valores

Las nuevas actitudes y valores, como la juventud extendida o adultez tardía, el aumento de actitudes proambientales y la disminución de la percepción de los automóviles como símbolos de estatus, han ocasionado que las aspiraciones de los jóvenes estén puestas en otro lugar. Sin embargo, es más complejo que eso. Realmente, este fenómeno es consecuencia de un conjunto de factores.

El aplazamiento de la paternidad, vivir con los padres más tiempo, disminución en la propiedad de viviendas privadas, mayor urbanización, las nuevas tecnologías, el uso de celulares para organizar la vida cotidiana, uso de las tecnologías en el transporte público y el incremento del uso de videojuegos son tan sólo alguno de los detonadores.

A su vez, algunas de las principales causas son los empleos peor remunerados, con menor seguridad y el estancamiento de los salarios, aunado a los costos de los automóviles que van en ascenso, incluyendo los seguros del auto.

Al final, quienes optan por comprar un automóvil lo hacen porque pueden pagarlo y tienen la oportunidad y necesidad de hacerlo. Tristemente, la época en la que los jóvenes compraban un auto viejo en nombre de la libertad e independencia, ha quedado atrás.

Sin embargo, para quienes somos personas nostálgicas y soñadoras, seguiremos planeando ese viaje para recorrer las carreteras más emblemáticas de México o Estados Unidos, haciendo honor al clásico y auténtico “open road”.

Ahora sólo queda esperar cómo la pandemia cambia los intereses y las necesidades de transporte de los jóvenes, debido a que ha habido un aumento en el uso de los vehículos personales.

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