La columna de David Olivo: Los Pecados de Duarte

Duarte bajó entre 10 y 20 kilos en los últimos meses, a raíz de que la campaña del PRI por la gubernatura de ese estado entró en una ruta crítica sin futuro

Como muchos gobernadores emanados del PRI, Javier Duarte se creó inteligente, exitoso mandatario, inocente, superior…inmune. Pero el encono social, las acusaciones, las pruebas de fraudes y desvíos millonarios, la muerte de jóvenes, periodistas y el aislamiento político lo tienen en un hoyo, del que difícilmente saldrá.

Lo peor no fue que Duarte se hubiera peleado con sus ex amigos, los Yunes, ni con su partido, ni con sus dirigentes, sino con el mismo jefe del priismo nacional: Enrique Peña Nieto, quien de plano no sólo lo abandonó a su suerte, sino que emprendió, desde la PGR, una cacería en su contra. 

Duarte bajó entre 10 y 20 kilos en los últimos meses, a raíz de que la campaña del PRI por la gubernatura de ese estado entró en una ruta crítica sin futuro. El tricolor perdió, Duarte perdió y el poder se les acabó. 

Pero recordemos algunos de los tropiezos y acusaciones que mantienen ahora en la “indefensión” a uno de los gobernadores del PRI más polémicos de los últimos tiempos.

El 21 de septiembre de este año, la PGR anunció que investigaba al gobernador de Veracruz por los delitos de enriquecimiento ilícito y peculado. Se investiga a 35 empresas y 34 personas. 

Juan Manuel Portal, auditor Superior de la Federación, lo acusó de desaparecer 35 mil millones de pesos.

La Universidad Veracruzana acusó al gobierno estatal de no haberles entregado más de 2 mil millones de pesos. 

En 2011 fueron tirados 40 cuerpos frente a una de las plazas comerciales más concurridas de Boca del Río.

En Tierra Blanca cuatro jóvenes desaparecieron y sus restos fueron encontrados en bolsas y signos de tortura. Otros cuatro jóvenes fueron desaparecidos hace dos semanas en Boca del Río… también fueron hallados muertos y con huellas de tortura.

La represión contra periodistas merece atención especial: durante el gobierno de Duarte, por lo menos 19 periodistas fueron asesinados; otros tres tuvieron que salir huyendo de la entidad, aunque los fueron a ejecutar fuera de ella.

Uno de los casos que más conmocionó al país fue la muerte del fotoperiodista Rubén Espinosa, quien salió de Veracruz y fue asesinado con otras cuatro mujeres en un departamento de la colonia Narvarte, en la Ciudad de México. Una línea de investigación recae en Duarte.

Veracruz es una gran fosa clandestina. Éstas lo mismo a parecen en el mismo puerto de Veracruz, que en Ixtaczoquitlán o en Tierra Blanca e, incluso, en Boca del Río.

A este legado se suma la confrontación con el panista Miguel Ángel Yunes Linares, quien lo ha acusado de corrupción. Por ejemplo, lo señala de haber endeudado a esa entidad, de saquear las arcas de Veracruz, de tener prestanombres y residencias de lujo en la entidad y en el extranjero. 

Ahora mismo a Duarte no le queda nada ni nadie, está en la calle y a expensas de la PGR. Con miras a las elecciones cruciales del próximo año en el Estado de México, Nayarit y Coahuila, no sería raro que el PRI se enfunda la camiseta de la honestidad y se proponga castigar a su gobernador incómodo, aquel que le cubrió la espalda a su antecesor, Fidel Herrera, a quien Peña Nieto mandó a Barcelona, como cónsul.

El PRI está desesperado porque enfrenta un escenario muy complicado en 2017 y en 2018. Está desesperado y podría estar dispuesto a todo, incluso a sacrificar a uno de sus “mejores” y “leales” cuadros. Y así será por mucho que Duarte se defienda. Y el PRI-Gobierno querrá vender a los ciudadanos como un partido honesto. 

Estaremos atentos….