OPINIÓN: ¿Qué vas a hacer ahora Matías Almeyda?

El técnico de las Chivas tendrá que diseñar un partido perfecto si quiere coronarse el domingo en la cancha del rebaño

Por Aldo Miranda

Los excesos de confianza fueron la constante en el primer capítulo de la final del Clausura 2017. Guadalajara salió a la cancha convertido en un muro defensivo imbatible, como si hubieran cambiado a la zaga, con pocos errores, sin arriesgar. Apagando el rugido de unos Tigres incapaces de mostrar su mejor futbol.

Los porteros fueron los villanos del duelo. Primero Nahuel Guzmán, con su acostumbrada “soberbia”, fue clave para que el rebaño sagrado marcara el segundo tanto del rebaño, aunque en el primero de Alan Pulido, la mala suerte también lo envolvió.

Chivas cerró el medio campo con Michael Pérez y José Juan Vázquez en la contención, impidiendo que las incorporaciones de Jesús Dueñas y Guido Pizarro conectaran con la ofensiva felina. El primer gran acierto de los tapatíos.

Por las bandas Edwin Hernández le cerró le camino a Ismael Sosa y después a Jürgen Damm, así como Jesús Sánchez a Javier Aquino, por lo que hubo muy pocas jugadas sobre línea de fondo para que André-Pierre Gignac llegara a rematar al área, al menos en 84 minutos.

Por el contrario, Guadalajara fue claro en sus escasos ataques, tan claro que con dos jugadas ofensivas se pusieron en ventaja me- tiendo en serios apuros a los universitarios. Pulido, quien no había marcado en toda la Liguilla, se hizo presente, así como Rodolfo Pizarro.

Pero con dos descuidos letales, Gignac demostró su valía metiendo de lleno a Tigres en la lucha por el título, aunque el arquero Rodolfo Cota, se unió al club de Nahuel, con tremendo y costoso error.

La situación es muy sencilla, si Chivas quiere el campeonato debe jugar al mismo ritmo que el primer tiempo de anoche, a marcar siempre 2-1 sobre los jugadores de Tigres, porque al menos en individualidades, los felinos ya pusieron las cartas sobre la mesa, ningún jugador tiene la contundencia del francés y en eso, el rebaño está en completa desventaja.

Si Ricardo Ferretti logra que los felinos jueguen 90 minutos, con la intensidad de los últimos cinco de ayer, no tendrán problemas para coronarse y ser los bicampeones; sin embargo, no hay una sola razón para pensar que la final está definida, la moneda sigue en el aire y el empate sabe a triunfo para los regios.

¿Qué vas a hacer ahora Matías Almeyda? Los chivahermanos quieren respuestas…

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