Temen que adiós al Estadio Azul lleve “al ruedo” a la Plaza de Toros

La cancha de futbol será demolida en julio próximo, por lo que la casa taurina tendrá que adaptarse a los cambios o desaparecer

Por Publisport

POR HANLY RAMÍREZ

El Estadio Azul, compañero de toda la vida de la Plaza de Toros Monumental de México, será demolido y en su lugar se construirá un hotel y un centro comercial, decisión que tendrá un impacto en la casa de la fiesta brava, lo que no se sabe es si tendrá un resultado positivo o negativo.

Ambos inaugurados en 1946 –la Plaza de Toros el 5 de febrero y el Estadio Azul el 6 de octubre–, son las obras cumbres de la Ciudad de los Deportes.

Con la destrucción de la cancha de futbol al finalizar el Clausura 2018 –como respuesta a la negativa del Cruz Azul de pagar un incremento en la renta del complejo deportivo– algunas personas consideran que ésta es la antesala para demoler también la casa taurina.

Color en la Plaza de Toros Nicolás Corte

“Lo que pasa es que ésto va un poquito de la mano, el futbol y el mundo de los toros, porque son tradiciones de años.  Pienso que la demolición de la plaza sería el segundo paso”, dijo a Publimetro, Rudy de la Cruz, quien es uno de los propietarios de los negocios que se colocan alrededor de la plaza cuando hay cartelera.

A pesar de los temores que existen en De la Cruz, muchos entienden que los intereses económicos que hay en el entorno del deporte o espectáculo taurino, son un factor que no permitiría que la Plaza de Todos más grande del mundo sea destruida.

“Realmente dudo que quieran demoler la Plaza de Toros, aquí en México son muchos intereses los que están metidos dentro. Los senadores, disputados y el Presidente, no los van a tocar”, dijo Gabriela Ramírez, miembro de Abolición Avante, un grupo antitaurino, que ha efectuado protestas frente a la Plaza de Toros de México.

 

Protesta en la Plaza de Toros Nicolás Corte

Otro aspecto que beneficia la continuidad de la Plaza de Toros, es su condición de elemento cultural en la historia mexicana.

“Esto forma parte de un patrimonio, por el tiempo que tiene de construido y no se puede atentar en contra del patrimonio de una ciudad. Es su identidad y su forma de ser”, explicó José Luis Hernández, un amante de las corridas de toros y quien señala que la única forma de que las corridas dejen de realizarse y se abandone la casa de la fiesta brava, es si el fanático deja de ir.

“Mientras la plaza esté llena, va a ser muy difícil detener las corridas, pero si no se llena, ningún empresario podrá sostener un espectáculo como éste”.

 

La Monumental Plaza de Toros Nicolás Corte

Comerciantes convencidos de que cambios no afectarán sus ventas

La demolición del Estadio Azul, está pautada para realizarse el próximo 2 de julio, un mes antes de la celebración de las novilladas, que generalmente se realizan en agosto, siendo esta parte de la temporada de corridas, justo el tiempo en el que los comerciantes se colocan alrededor de la plaza de toros a vender sus productos.

“Prácticamente estamos aquí en la temporada de toros. Es totalmente distinto el comercio que se va a dar allá en el centro comercial. Lo que si va haber más transito, pero en el aspecto de que nos afecte, yo creo que no”, dijo Joel de Jesús, quien se dedica a la venta de paella, un plato de origen español que mezcla arroz, mariscos y carnes, en los días de actividad taurina.

Color Plaza de Toros Nicolás Corte

La fiesta taurina

La temporada de corridas se divide en dos partes; la Temporada Grande, que inicia anualmente entre el último domingo de octubre y el primero de noviembre y contempla mínimo 12 corridas, casi siempre extendidas a 20.

La otra es conocida como la Temporada de Novilladas o Temporada Chica, celebrada anualmente durante el verano, con una duración reglamentaria de 12 novilladas.

Según el criterio de los comerciantes, los fanáticos taurinos y del futbol, tienen gustos diferentes, por lo que no  necesariamente si un hincha asiste a un partido de los azules, quiere decir que consumirá los productos que ellos ofrecen.

Lucha entre taurinos y antitaurinos

Los amantes de las corridas de toros se esfuerzan por mantener viva la esencia de este deporte espectáculo, pero los antitaurinos, protectores de animales tratan de evitar que esta actividad se siga realizando a toda costa en la Ciudad de México.

“No creo que los antitaurinos estén herrados, sólo que tienen un gusto y conceptos diferentes a nosotros. Ellos piensan que es una cosa salvaje y no alcanzan a ver el arte. Yo si se lo veo”,   explicó Hernández, quien además admitió que es un espectáculo donde el toro sale herido.

Color Plaza de Toros Nicolás Corte

Lo que es arte para los amantes del taurismo, no es más que sadismo para Ramírez, quien deploró que se asesinen animales para el entretenimiento de las personas que gozan con el sufrimiento ajeno de un ser inocente.

A pesar de que se entiende que los antitaurinos quieren preservar la vida de esos animales, este tipo de raza sólo puede ser utilizada para las corridas, como explicó De Jesús a Publimetro.

“Dicen que es crueldad contra el animal y sé que es así. Pero en dado caso es una raza que es criada para eso, sin la corrida ese animal no tiene un sentido. Su carne no es buena, ni consumible, se extinguiría. No me gustan de lleno los toros, pero esa raza está criada para eso”.

En lo único que ambos grupos están de acuerdo es que las corridas son parte de la cultura y la tradición mexicana. Por el momento parece que la Plaza de Toros Monumental de México sobrevivirá la ausencia del Estadio Azul, pero tendrá que seguir su lucha ante los antitaurinos, que no tienen la intención de parar en su búsqueda de eliminar esta actividad.

 

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