Entrenador mexicano ganador del PND revela que no tiene ni seguro médico

Ignacio Zamudio recibirá dicha distinción de manos del presidente Enrique Peña Nieto en el renglón de entrenador, labor que empezó hace 18 años

Por Notimex

Los entrenadores del deporte amateur en México siguen siendo un tema pendiente en el país, porque están como trabajadores eventuales, sin ninguna garantía laboral, de jubilación o de servicio médico, declaró hoy Ignacio Zamudio, Premio Nacional del Deporte 2018.

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Zamudio recibirá dicha distinción de manos del presidente Enrique Peña Nieto en el renglón de entrenador, labor que empezó hace 18 años y rubricó con la coronación de Alegna Aryday González Muñoz, quien también lo recibirá en la Modalidad de Deporte No Profesional, por su medalla de oro en el Campeonato Mundial Sub 20 de Atletismo en los 10 kilómetros de caminata.

El ex andarín está confiado en que la próxima administración, que encabezará la medallista olímpica y mundial Ana Gabriela Guevara, en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), dé más presencia a los entrenadores y que se tomen decisiones en la elaboración de programas en esta actividad.

"Hay muchos entrenadores de bastante experiencia y planes que se pueden llevar acabo exitosamente para nuestro deporte. Esa parte está pendiente en nuestro país, porque los entrenadores seguimos siendo trabajadores eventuales, sin ninguna garantía laboral, sin ninguna jubilación, sin ningún servicio médico, y si se cubren habría más tranquilidad para trabajar", expresó.

Con 47 años de edad, Zamudio sabe cómo es la vida en el llamado sector amateur del deporte mexicano, donde se inició con el entrenador Juan Hernández, luego pasó al equipo de Jerzy Hausleber, el patriarca de la caminata en México, para continuar con Pedro Aroche y cerrar con Adrián Navarro, a quienes, curiosamente, se suma como ganador del Premio Nacional del Deporte.

"Me hubiera gustado dar este Premio en vida al profe Hausleber, ya que como deportista no se lo pude dar, porque, tengo que reconocer, no tuve la misma disciplina y constancia que mis compañeros, a pesar de tener las mismas o más cualidades", indicó.

Como atleta fue nominado al Premio Nacional en 1993, por haber ganado como equipo la Copa Mundial de Caminata en Monterrey, en 1996 por el sexto lugar en los Juegos Olímpicos del Centenario y en 1998 por ser campeón panamericano y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Maracaibo 1998.

Esta vez como entrenador ganó a la primera con todos los méritos, porque "en este país no tenemos ramos y ramos de campeones mundiales, porque casi siempre somos de dos o tres".

Su trabajo con Alegna empezó en 2015, una labor de muchos quilates en una joya invicta donde quiera que se presentó y con un futuro brillante.

"Es mucha su fortaleza mental que ha ido adquiriendo, porque mi trabajo no es entrenar caballos. Mi trabajo es dar confianza, seguridad, motivación y metas. Hay que dar sentido al trabajo del atleta", afirmó en entrevista.

Eso lo aprendió de sus entrenadores, al decir que "a Juan (Hernández) lo recuerdo con mucho cariño, con él descubrí el deporte de alto rendimiento muy duro, de disciplina, esfuerzo, velocidad y objetivos. Platico con él y le sigo pidiendo consejos".

De Jerzy Hausleber rememora la tenacidad, los consejos, el tratamiento cercano, dar sentido al trabajo, cada día y esfuerzo encaminado a una meta y la siguiente más alta, y siempre tenía un respuesta clara de los porqués.

Fue ahí donde aprendió a capacitarse por la curiosidad que le provocaron la bioquímica del entrenamiento, del kilometraje y de los entrenamientos en altura en el Lago Titicaca, Bolivia, lo cual le sirve ahora.

Fue el comienzo para titularse de entrenador y estudiar este año la licenciatura en educación física, para tener las herramientas para ser un mejor mentor.

"Le digo a mis alumnos que somos amigos fuera del entrenamiento, pero ya en la práctica soy el más estricto y exigente, porque vamos por metas. Cuando podemos vamos a comer en grupo, porque también somos una familia", dijo.

Ignacio Zamudio comentó que vive abrumado estos días, a pesar de sentirse ganador desde que supo de su nominación. "Sí, es mi mayor premio. Quiero vivir muchos años para seguir aportando para que nuestra caminata siga siendo un referente a nivel mundial", concluyó.

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