Destacado TV

La ONU muestra lo que las niñas en crisis humanitarias quieren ser de mayores

La exposición la firma el fotógrafo Vincent Tremeau

Por EFE

Aicha tiene doce años y un vestido de colores que parece salido de la imagen de un caleidoscopio. Vive como refugiada en Níger, no tiene ni brazos ni piernas -nació sin ellos-, pero sí esperanza en el futuro: "Quiero ser abogada y defender los derechos de la gente".

La de Aicha no es una historia aislada: es también la de Sakima (8 años), Parmilla (18 años), Fatime (7 años) o Jesmin (12 años), algunas de las protagonistas de "One Day, I Will" (Un día, yo seré), una exposición fotográfica que desde esta semana y hasta principios de septiembre cubre las paredes del cuartel general de Naciones Unidas en Nueva York.

La exposición la firma el fotógrafo Vincent Tremeau (Perpiñán, 1984) que, en colaboración con la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y las misiones permanentes de Francia y Marruecos, llevó a cabo durante cinco años un proyecto para mirar al futuro de las jóvenes y no enfocarse en su traumático pasado.

Una de las niñas posa con un coche de juguete naranja. Fatime, de Chad, quiere ser conductora: "los disparos me despertaron cuando atacaron nuestro campamento. No podía correr tan rápido como mis hermanos, pero intenté seguirlos", dice la etiqueta junto a su retrato, que también explica que así quiere ayudar a su familia.

Todo arrancó en 2014, cuenta a Efe Tremeau, cuando el francés se encontraba en República Centroafricana junto a una comunidad musulmana que estaba refugiada del conflicto civil en el país. El reportero hacía su trabajo y los niños, curiosos, lo seguían a todas partes.

"Tenía a setenta niños siguiéndome todo el rato y a todos los lugares. Pensé que tenía que hacer algo con ellos, interactuar con ellos, llenos de energía y alegría", explica Tremeau ante los retratos de las niñas, cuarenta fotografías con sus correspondientes historias de futuro.

Una de esas niñas, dice el fotógrafo, rompió a llorar mientras relataba todo tipo de crueldades que le sucedieron cuando iba a la escuela, en pleno periodo de guerra, lo que hizo que Tremeau cambiara el enfoque de su proyecto.

"No podía hablar del pasado con ellos porque están traumatizados y no quería empeorarlo, así que decidí enfocarlo al futuro. Así fue como comencé a preguntarles qué querían ser de mayores y que hicieran un disfraz que lo representara", relata.

Loading...
Revisa el siguiente artículo