Cosas que asustan nuestras ganas de ahorrar

Elegimos cinco alaridos que seguro has escuchado por lo menos una vez en tu vida

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Empezar a ahorrar o seguir haciéndolo es un verdadero desafío, hay tantas y tantas cosas que asustan nuestras buenas intenciones de hacerlo que hasta ñáñaras nos dan.

Como estamos en época de sustos, que mejor oportunidad para darle una repasada a esos espantos que ponen nuestras finanzas muy lejos de la tranquilidad.

Aunque ninguno de ellos nos hará correr como si hubiéramos visto un zombie, sí nos pueden hacer palidecer más de una vez en nuestra vida.

Por eso, para que te cures de espantos y que las ganas de ahorrar se queden contigo para siempre, ahí te van estos cinco alaridos, que seguro has escuchado por lo menos una vez en tu vida:

1. ¡Uuuuuuy no puedo!: Este lamento que parece ser sacado de alguno de los relatos de Edgar Allan Poe podría helarle la sangre a más de uno… a otros no y prefieren usarlo como un pretexto para posponer lo que todos tenemos que hacer: ¡Ahorrar un poquito!. Aunque asusta, no te saques de onda, esos 10 pesos, 20 o más que no te gastes en el día harán la diferencia. 

2. ¡Ay mis deudasss!: Nada más terrorífico que ver como todo lo que ganas desaparece como poseído por un espectro demoniaco. Eso es lo malo de las deudas, que como una momia, nos van envolviendo hasta que todo lo que hacemos es consumido por ese ente. Para empezar, persígnate y huye de las ventas nocturnas, ya que si no acabas con esta abominación de gastar y gastar, el ángel del ahorro nunca va a llegar.

3. ¡Lo necesito o moriré!: Como muerto recién resucitado por la quincena, te dejas seducir por los resplandores de cuanta cosa se te pone enfrente. No te comas ese cerebro, bueno el malvavisco. Hay que empezar a usar este hechizo para librarte de la maldición que pesa sobre ti: ¡No lo necesito, no lo necesito! Concéntrate en lo importante y deja que demás pase. Tener una meta siempre es un amuleto que te puede salvar en esos momentos de debilidad.

4. ¡Tengo todo el tiempo del mundo! Tus ganas de ahorrar se marchitan en un sucio ataúd que se cubre de más y más polvo, cada vez que dices: Mejor para mañana. Si sigues por esa oscura brecha de este bosque encantado, tal vez nunca puedas regresar. Emerge de las tinieblas y aleja a esos fantasmas. Empieza desde hoy porque no hay mejor momento que el ahora, ¿A poco no?

5. ¡Viviré por siempre! Aunque quisiéramos ser como el conde Drácula y pasar siglos y siglos sin envejecer, o mejor aún: dejar de trabajar y dedicarnos a disfrutar. Si quieres que ese momento llegue, deja de pensar eso de “para que ahorro, si igual…” porque nadie sabe hasta cuando duremos. Así que aprovecha las buenas épocas y espanta a las malas, empezando a ahorrar e invertir desde ya. 

Después de todo esto ya debes estar curado de espantos, por lo menos hasta nuestro próximo encuentro.

Mientras tantos, no eches en saco roto estos consejos y como siempre buenos pesos.

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