La columna de Ibero 90.9: Un “autobahn” que lleva hacia el ecocidio

La construcción d ela autopista Toluca-Naucalpan atenta contra el ambiente y la población de San Francisco Xochicuautla.

Por @Ibero909FM @_yeri @adeps909

Las fotos de perfil de Facebook se podrán pintar cual arcoíris o con la bandera de Francia (o el país primermundista atacado por los terroristas en turno), pero cuando la existencia de una comunidad originaria que carga con la memoria de siglos de historia es amenazada ¿no alzamos la voz? Y cuándo el estado es indolente e inhumano ¿dónde está la indignación?
 

La mañana del pasado lunes 11 de abril, empleados de TEYA – Autovan (una constructora parte del Grupo Higa y que nada tiene que ver con la obra maestra de Kraftwerk) irrumpieron en la comunidad otomí de San Francisco Xochicuautla con el firme propósito de llevar a cabo un decreto expropiatorio expedido el año pasado que falla a favor de la construcción de la carretera privada Toluca-Naucalpan.
 
Usted dirá “pues ¿qué tendrá de malo construir un camino? Según ha expresado el presidente EPN, la infraestructura es la prioridad del país”. Pues fíjese que el trazo de dicha carretera pasa por el Gran Bosque Mexica-Otomí, conocido como Bosque de Agua, pulmón del área conurbada y el cuál produce más de 200 millones de litros que llegan directamente al Sistema Cutzamala. Sí, el que lo abastece a usted.
 
Por lo tanto la edificación de este camino en sí mismo representa un ecocidio, pero ¿qué tal si les digo que además los tractores que talen aprox. 900 mil metros cuadrados de bosque también estarán pisoteando los lugares sagrados de otras tres comunidades? ¿Todavía nada?
 

Bueno, ahora ¿qué tal si le digo que los empleados de Armando Hinojosa Cantú, dueño del grupo Higa y contratista favorito de EPN (ahí no más, le construyó la Casa Blanca y ha recibido más de 54 mil millones de pesos producto de licitaciones) llegaron escoltados por más de 800 elementos de la policía del Estado de México.
 
La gente de Higa llegó con una incipiente copia del decreto e ignoró por completo los amparos 1117/2015 y 1123/2015, los cuales fallan en contra de la expropiación.
 
Los policías fueron policías y contuvieron a la fuerza a los habitantes de la comunidad ubicada en el municipio de Lerma. Golpearon a una mujer de casi 80 años y limpiaron el camino para que la constructora demoliera la casa con todo y muebles del líder moral, político y religioso de la comunidad: el Dr. Armando García Salazar.
 
Cuando todo parecía gris y a un paso del abismo, las autoridades del Estado de México han cedido ante las leyes y se han comprometido a pagar daños y a respetar la suspensión de la construcción.
 

Sin embargo, con esto no basta. Es responsabilidad de los ciudadanos mantenerse informados y no ceder ante la indolencia de las autoridades, ni del egoísmo que nos encapsula en un estoicismo digitalmente activo.

Yéred García colabora en Ibero 90.9.

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